EN DEFENSA DE LA HUELGA GENERAL MUNDIAL FEMINISTA: #8M

EN DEFENSA DE LA HUELGA GENERAL MUNDIAL FEMINISTA: #8M

El momento actual exige, y esta necesidad es urgente, la unión, solidaridad y lucha de todas las mujeres a través de una huelga feminista de la clase trabajadora en territorio brasileño y mundial.

Un nuevo ciclo del capitalismo y del patriarcado se ha instalado en los gobiernos de los Estados nacionales. En Brasil, el gobierno actual del presidente del PMDB (Partido del Movimiento Democrático de Brasil), que golpeó a una compañera de lista electoral del PT (Partido Trabalhista). Ambos realizaron, cada uno a su manera, persecución a trabajadores, reformas antiobreras y la precarización de las relaciones de trabajo. En el caso de las mujeres, llegó a dejar a voluntad de la empresa el permiso de maternidad y lactancia durante el trabajo. Los empresarios capitalistas brasileños y extranjeros están satisfechos con la nueva legislación laboral que repite leyes de principios del siglo pasado. Lejos de querer el bienestar de los trabajadores y trabajadoras, pretende explotarlos.

Estos explotadores del siglo XXI ya usan máquinas y programas informáticos que sustituyen trabajadores en diversos sectores productivos. Mientras, montoneras de jóvenes y gente de edad sin trabajo y sin ayudas sociales solo alcanzan a convertirse en mano de obra barata y beneficio cierto.

¿Motivos para ir a la huelga?

-Impedir la reforma de la S. Social.

-Reconquistar derechos robados en la Reforma Laboral del 2016.

-Eliminar el acoso y los abusos sexuales en el mundo del trabajo.

-Establecer definitivamente el trabajo como derecho social inalienable.

-Eliminar el impuesto sindical.

-Eliminar el Sindicato Único, por la libertad de auto-organización de los trabajadores y trabajadoras.

Llamamos a todo el mundo para fortalecer y realizar la huelga solidaria. El 8 de marzo vamos a las calles a iniciar la batalla para la conquista de una vida mejor para nosotros y nosotras, nuestros hijos y mayores.

Ya basta de explotación.

Ya basta de asedio.

Ya basta de patriarcado.

Ya basta de machismo.

Ya basta de capitalismo.

Vivan las mujeres trabajadoras. Viva la libertad.

Juntas paramos. Juntas avanzamos.

Todas organizan. Todas luchan. Todas libres.

Liga anarquista de Rio de Janeiro


Em defesa da Greve Geral Mundial Feminista: #8m

O momento exige e a necessidade é urgente para o ajuntamento, solidariedade e luta de todas a mulheres através de uma greve feminista da classe trabalhadora em território brasileiro e planetário.

Um novo ciclo do capitalismo e do patriarcalismo se instalou nos governos de Estados nacionais. No Brasil o governo atual do presidente do PMDB que golpeou sua companheira de chapa do PT. Os quais realizaram, ambos a seu modo, a perseguição a trabalhadores e reformas antitrabalhadores realizou a precarização das relações de trabalho, no caso das mulheres a precarização chegou a deixar a cargo da empresa a permissão de licença maternidade, amamentamento durante o período de trabalho.

Empresários capitalistas brasileiros e estrangeiros estão satisfeitos com a nova legislação trabalhista que repete leis do início do século passado. Longe de quererem o bem estar do trabalhador para os explorar. Estes exploradores do século 21 já usam máquinas e aplicativos que substituíram trabalhadores em diversos setores. Amontoados de jovens e idosos sem trabalho e sem garantias sociais lhes oferecem mão de obra barata e lucro certo.

Motivos para ir a greve?

Impedir a reforma da previdência; reconquistar direitos roubados na reforma trabalhista em 2016; extinguir o assédio e abuso sexual no mundo do trabalho; redução da carga horária de trabalho sem redução salarial; estabelecer definitivamente o trabalho como direito social inalienável; extinguir o imposto sindical; extinguir o
sindicato único pela liberdade de auto-organização das pessoas trabalhadoras.

Chamamos à toda gente para fortalecer e realizar a greve solidária. Em 8 de março de 2018 vamos às ruas iniciar as batalhas para conquista de uma vida melhor para nós, para nossas crianças e idosos hoje.

Já basta de exploração.

Já basta de assédio.

Já basta de patriarcalismo.

Já basta de machismo.

Já basta de capitalismo.

Viva as mulheres trabalhadoras, viva a liberdade.

Juntas paramos. Juntas avançamos.

Todas organizam, todas lutam, todas livres.

¡Nada de nosotras sin nosotras! ¡Contra la feminización de la pobreza!

¡Nada de nosotras sin nosotras! ¡Contra la feminización de la pobreza!

Ya sea en las relaciones privadas, en el trabajo o en la esfera pública, las mujeres1 se enfrentan continuamente a la discriminación, las desventajas estructuales o la violencia sexual. Las mal llamadas políticas de igualdad hacen de ellas, cada vez más, trabajadoras “utilizables”. Al igual que los hombres, se enfrentan a condiciones de explotación en cada una de estas áreas. No obstante, las estructuras del patriarcado, junto con el sistema capitalista, hacen que se atribuya un valor menor a las mujeres y a su trabajo. La socialización predominante del género y las políticas educativas vigentes refuerzan su imagen prevalente como cuidadoras, no solo en el conjunto de la sociedad, sino también en las propias mujeres. En comparación a los hombres, se les paga menos en el mercado laboral por el mismo trabajo o por tareas que se perciben y se valoran como “trabajo femenino”. Como resultado de esto, están más expuestas a la precariedad y se ven amenazadas más a menudo por el desempleo de larga duración y por la pobreza (en la vejez). Esto es lo que se conoce como “feminización” de la pobreza.

Un salario menor y el abuso o el acoso sexuales forman parte de la explotación en las condiciones laborales, pero también son formas de discriminación contra las mujeres que están presentes fuera del centro de trabajo. En la esfera privada, las mujeres adoptan rasgos de género tradicionales, al realizar tareas que se cree que les corresponden en exclusiva y que están, por lo tanto, asociadas con el género femenino. Esto significa que se hacen cargo de los cuidados no retribuidos, las tareas domésticas y la educación. Al mismo tiempo, los cuidados, tareas domésticas, atención a niños y niñas y el trabajo sexual, se pueden comprar en el mercado capitalista, en el que las tareas se reparten conforme a divisiones de género. No obstante, el trabajo asignado al género femenino está mal pagado, es temporal, ilegal, acarrea un estigma y en su mayor parte no está cubierto por la seguridad social. Aunque las mujeres precarizadas realizan un trabajo fundamental en la sociedad, ellas mismas se ven limitadas en el modo en que pueden conformar sus propias vidas.

Conscientes de estas limitaciones socio-económicas, se ha formado la Iniciativa Feminista de FAU (Fem*FAU). Su objetivo es contribuir a la lucha de las mujeres para su emancipación en la vida cotidiana, es decir, en el centro de trabajo, en la oficina de empleo, en el sindicato y también en la esfera privada. Su escasa participación en los sindicatos nos ha llevado al punto en el que nos tenemos que volver a plantear el siguiente interrogante: ¿para qué necesitan las mujeres a los sindicatos? En nuestras reuniones de Fem*FAU hemos analizado los problemas de las afiliadas a FAU, tales como los cuidados no pagados, el sexismo en el centro de trabajo, los derechos de las trabajadoras sexuales y las relaciones de género jerárquicas. Así, como sindicato de base que persigue una sociedad igualitaria, FAU está retomando estos puntos de forma explícita. ¡No puede haber una crítica del capitalismo sin una crítica del patriarcado! Las mujeres necesitan un sindicato que les permita organizarse por sí mismas. Por eso, trabajamos juntas para desarrollar una estrategia que no solo se enfrente a su falta de participación en los sindicatos, sino que lo haga con la discriminación en todas las áreas de la sociedad. El conjunto de nuestras actividades es muy amplio: desde asesoramiento contra el sexismo, el desarrollo de conceptos teóricos, la organización de las trabajadoras del sexo, empleadas en el ámbito de los cuidados o dependientas, hasta la creación de redes internacionales. Al permitir el intercambio entre las integrantes de FAU en un nivel teórico y práctico, les da la oportunidad de proponer y desarrollar ideas concretas y prácticas sindicales en las secciones locales de FAU.

Al agrupar a mujeres, Fem*FAU espera que cobren conciencia de las desigualdades estructurales existentes y las apoya en su auto-organización, para reclamar mejores condiciones de vida y laborales. Como demuestra nuestra experiencia, dirigir nuestras prácticas sindicales al “trabajo femenino” hace que aumente la proporción de afiliadas. Dado que son ellas las que más a menudo realizan los trabajos precarios, FAU, como sindicato de base, les permite organizarse de forma autónoma y conformar sus vidas activamente en todas las áreas. El apoyo mutuo, en la forma de un “sistema de amigas-acompañantes”, se dirige a facilitar su incorporación a las estructuras del sindicato, especialmente en el caso de las afiliadas a FAU que no participan en un sistema laboral asalariado tradicional.

Como auto-organización de las personas empleadas y desempleadas, buscamos mejorar nuestras condiciones de vida y laborales. Esto se consigue, concretamente, a través de los conflictos en los centros de trabajo, así como a través del esfuerzo cultural y educativo anarcosindicalista, la solidaridad y el apoyo mutuo en la vida diaria. No estamos ligadas a los intereses de un Estado ni una Nación, sino al interés común de trabajadores y trabajadoras de todo el mundo por liberarse a sí mismas de la explotación económica y la opresión social. Buscamos superar el capitalismo, el cual, como orden económico dominante a nivel mundial, es un obstáculo central en la emancipación social y la autodeterminación individual. Como sistema de explotación de unas personas por otras, el capitalismo puede ser abolido por la acción colectiva de los trabajadores y las trabajadoras.

Por todo ello, en el espíritu del 8 de marzo, hacemos un llamado a la solidaridad con todas las mujeres, a apoyarlas en sus luchas cotidianas, sean en la esfera privada o en el centro de trabajo. ¡Organicémonos en la lucha por unas mejores condiciones de vida y laborales! ¡La solidaridad es nuestra arma!

Fem*FAU-Initiative
(femfau-kontakt@fau.org)
Freie Arbeiterinnen- und Arbeiter-Union (FAU)
https://www.fau.org

1 incluidas las personas no binarias


Nichts Über Uns Ohne Uns! Lasst uns die Feminisierung der Armut bekämpfen!

Egal ob in der Familie, am Arbeitsplatz oder im öffentlichen Raum – Frauen* stoßen immer wieder auf Diskriminierung, strukturelle Benachteiligung oder sexuelle Gewalt. Gleichstellungspolitik verfolgt mehr und mehr das Ziel, Frauen* zu verwertbaren Arbeitnehmer*innen zu machen. Genau wie Männern* begegnen Frauen* in jedem der genannten Bereiche ausbeuterischen Bedingungen. Jedoch führen patriarchale Strukturen gemeinsam mit den kapitalistischen Verhältnissen dazu, dass Frauen* und ihren Tätigkeiten weniger Wert beigemessen wird. Die vorherrschende geschlechtsspezifische Bildung und Erziehung verstärken das Bild von Frauen* beispielsweise als emotionale Care-Arbeiter*innen und zwar nicht nur in der Gesellschaft, sondern auch bei Frauen* selbst. Das Resultat ist, dass sie auf dem Arbeitsmarkt für ihre Arbeit schlechter bezahlt werden als Männer*, sowohl für die gleiche Arbeit als auch für Arbeiten, die als „Frauen*tätigkeiten“ wahrgenommen und bewertet werden. In der Folge sind sie häufiger prekären Arbeitsbedingungen ausgesetzt und öfter von Arbeitslosigkeit und (Alters-)Armut bedroht, es findet also eine „Feminisierung der Armut“ statt.

Niedrigere Löhne, Schikanen oder sexuelle Belästigung sind Teil der ausbeuterischen Arbeitsbedingungen und Formen der Diskriminierung von Frauen*, die sie nicht nur am Arbeitsplatz erfahren. So übernehmen Frauen* im Privaten die tradierte, ihrem Geschlecht zugeschriebene Rolle, was für sie unbezahlte Fürsorge-, Haushalts- und Erziehungsarbeit bedeutet. Gleichzeitig wurden solche Aufgaben, wie Pflegearbeit, Haushaltshilfe, Kinderbetreuung sowie auch Sexarbeit entlang den Geschlechterlinien auf dem kapitalistischem Markt käuflich zugänglich gemacht. Diese Arbeiten sind jedoch unterbezahlt, befristet, illegalisiert, stigmatisiert und bleiben mehrheitlich ohne soziale Absicherung. Obwohl die prekarisierten Frauen* meistens lebenswichtige Arbeiten in der Gesellschaft übernehmen, haben sie selbst einen geringeren Spielraum, um ihr eigenes Leben zu gestalten.

Sich dieser sozio-ökonomischen Zwänge bewusst, hat sich innerhalb der FAU eine Feministische Initiative (Fem*FAU) gegründet, die den Kampf der Frauen* um ihre Selbstbestimmung im Alltagsleben, z.B. am Arbeitsplatz, beim Jobcenter, in der Gewerkschaft, aber auch in der Familie unterstützt. Um der Unterrepräsentation von Frauen* in der Gewerkschaft entgegenzuwirken, gilt es die Frage zu beantworten: Wozu brauchen Frauen* Gewerkschaft? Während unseren Fem*FAU-Treffen haben wir u.a über folgende Probleme der FAU-Mitglieder diskutiert: unbezahlte Reproduktionsarbeit, Sexismus am Arbeitsplatz, Rechte von Sexarbeiter*innen und hierarchische Geschlechterverhältnisse. Als Basisgewerkschaft, die für eine gleichberechtigte Gesellschaft kämpft, nimmt sich die FAU diesen Themen nun erneut explizit an. Es gibt keine Kritik am Kapitalismus ohne die Kritik am Patriarchat! Frauen* brauchen eine Gewerkschaft, die es ihnen ermöglicht, sich selbst zu organisieren. Deshalb arbeiten wir gemeinsam an einer Strategie, die nicht nur der Unterrepräsentation von Frauen* in der gewerkschaftlichen Praxis entgegenwirkt, sondern auch den Benachteiligungen in allen Bereichen der Gesellschaft aktiv entgegentreten kann. Das Praxisspektrum ist dabei weit gefasst, von anti-sexistischer Beratung, Auseinandersetzung mit theoretischen Konzepten über Organisation von Sexarbeiter*innen, Erzieher*innen oder Einzelhandelskauffrauen* bis hin zu internationaler Vernetzung. Der Austausch der FAU-Mitglieder, sowohl auf theoretischer als auch auf praktischer Ebene, bietet ihnen die Möglichkeit, konkrete Ideen in die lokalen FAU-Syndikate zu tragen und umzusetzen.

Mit der Vernetzung von Frauen* will Fem*FAU das Bewusstsein für die bestehenden strukturellen Ungleichheiten schärfen und sie dabei unterstützen, sich im Kampf für bessere Lebens- und Arbeitsbedingungen zu organisieren. Unsere Erfahrungen zeigen, dass sich durch die Fokussierung der gewerkschaftlichen Arbeit z. B. in Frauen*-dominierten Bereichen auch der Frauen*Anteil in der Gewerkschaft erhöht. Da es meistens Frauen* sind, die prekäre Jobs ausüben, bietet ihnen die FAU als Basisgewerkschaft eine Gelegenheit, sich zu organisieren und anhand des Wissens- und Erfahrungsaustauschs ihr Leben in allen Bereichen aktiv zu gestalten. Durch gegenseitige Unterstützung z. B. in Form von „Buddy-Systemen“ sollen einladende und niedrigschwellige Strukturen vor allem FAU-Mitgliedern, die keiner klassischen Lohnarbeit nachgehen, den Einstieg erleichtern.

Als Selbstorganisation von Lohnabhängigen, also Arbeiter*innen, Angestellten, Arbeitslosen, Schüler*innen und Student*innen, streben wir danach, unsere Arbeits- und Lebensbedingungen zu verbessern. Dies geschieht insbesondere durch gewerkschaftliche Kämpfe, aber auch durch anarchosyndikalistische Kultur- und Bildungsarbeit, Solidarität und gegenseitige Hilfe im Alltag. Wir sind nicht an das Interesse einer Nation oder eines Staates gebunden, sondern an das gemeinsame Interesse aller Lohnabhängigen weltweit, sich von wirtschaftlicher Ausbeutung und sozialer Unterdrückung zu befreien. Wir streben danach, den Kapitalismus zu überwinden, der als dominierende Wirtschaftsordnung der Welt ein zentrales Hindernis für soziale Emanzipation und individuelle Selbstbestimmung darstellt. Nur durch kollektives Handeln können wir der kapitalistischen Ausbeutung etwas entgegensetzen.

Deshalb rufen wir in der Tradition des 8. März zur Solidarität mit allen Frauen* auf, um ihre alltäglichen Kämpfe, egal ob zu Hause oder am Arbeitsplatz, zu unterstützen. Organisieren wir uns gemeinsam im Kampf für bessere Lebens- und Arbeitsbedingungen für alle! Solidarität ist unsere Waffe!

Fem*FAU-Initiative
(femfau-kontakt@fau.org)
Freie Arbeiterinnen- und Arbeiter-Union (FAU)

Juntas paramos, juntas avanzamos – 2. Huelga General 8M

Juntas paramos, juntas avanzamos – 2. Huelga General 8M


La Confederación Nacional del Trabajo apoya al llamamiento de huelga de los movimientos feministas convocando huelga general para el 8M.
Porque creemos que la violencia económica debe seguir encontrándonos de frente.
Porque reconocemos el inmenso valor del cuidado, tan interesadamente obviado por el capitalismo salvaje.
Porque creemos que la violencia sexual, al fin en cuestión, al fin fuera del armario, nos afecta en todas las dimensiones de la vida y atenta contra la libertad tanto íntima como pública.
Porque creemos en la necesidad de defender la diversidad afectivo-sexual, en una sociedad en la que la libertad sexual permita que cada cual haga con su cuerpo, su género o su sexualidad lo que desee.
Porque saludamos la compañía de los feminismos racializados, tan necesarios, de los que tanto tenemos que aprender de nuestro propio privilegio.
Por todo ello, el 8 de marzo saldremos a la calle, y animamos a todas y todos a participar en una movilización que impulse las olas de esta marea morada.

«El sector de cuidados es esencial y sin nosotras este servicio no funciona»

«El sector de cuidados es esencial y sin nosotras este servicio no funciona»

Entrevista a Concepción Lastra, cuidadora y delegada sindical de CNT.

Las y los asistentes de ayuda domiciliaria, un sector que realiza tareas esenciales en nuestra sociedad, denuncia la situación de precariedad y explotación en que se encuentra a lo largo y ancho del Estado.

En Santander, la UTE QSAD, empresa con la que el Instituto Cántabro de Servicios Sociales —del gobierno del PRC-PSOE— subcontrata el servicio de atención a personas mayores y dependientes impone a las cuidadoras condiciones leoninas sin apenas resistencia por parte de CCOO, según denuncian las trabajadoras. Concepción Lastra, delegada sindical de CNT nos explica en qué condiciones se encuentran y su lucha sindical. Lo tiene muy claro: «Si no trabajan por ti, que no decidan por ti».

CNT: ¿En qué consiste la ayuda a domicilio que prestáis?
CONCEPCIÓN LASTRA: Es un servicio con una serie de actuaciones preventivas, rehabilitadoras, formativas y de atención personal y doméstica realizas por personal cualificado llevadas a cabo en el domicilio de las personas en situación de dependencia, con el fin de prestar apoyo y atender sus necesidades básicas permitiendo la permanencia de los usuarios dependientes en su entorno y también prestando apoyo a sus cuidadores familiares.

CNT: ¿Es un sector muy feminizado?
CONCEPCIÓN LASTRA: Sí, aunque la dirección y dueños de estas empresas son mayoritariamente hombres.

CNT: ¿De dónde surgen el conflicto que tenéis ahora?
CONCEPCIÓN LASTRA: Esto ya se viene fraguando desde septiembre 2015, con la adjudicación de UTE QSAD ( diciembre 2015) que se quedó dos lotes, la zona 2 y la zona 3 que es la que nos ocupa. Pues bien, ya entonces la empresa QSAD empezó con las modificaciones en las condiciones de trabajo: hubo reducciones de jornada, cambios de categoría, dejar de pagar los kilometrajes etc., y ya en una reunión en septiembre 2015 con UGT las delegadas que había entonces y los asesores del sindicato nos dijeron que la nueva empresa “pintaba bien”, pero que no le parecía bien a la empresa el sistema de turnos 6/2 —trabajar seis días, descansar dos— con el que nos subrogaron, por lo tanto había que cambiarlo. El asesor que se jubilaba (Antonio Gázquez) de UGT dijo que 5/2 —cinco días, dos libranzas— y la asesora que quedaría en su puesto (Margarita Pelayo), nos dijo que sería un 4/2 —cuatro días se trabaja, dos se descansa—. No pudieron hacerlo entonces, y solo se solicitó a esta empresa un calendario laboral como tienen en la zona 2, pero aprovenchado la mayoría de la sección sindical de las trabajadoras independientes en el comité de empresa y a petición suya con apoyo de UGT nos pretenden imponer esta modificación a todas luces ilegal, ahora en el 2018, porque se va a sacar a subasta el servicio en el 2019. De esta forma nos subrogan aún más baratas.

CNT: ¿Qué solicita la sección sindical de CNT? ¿Y los otros sindicatos?
CONCEPCIÓN LASTRA: Lo que queremos ahora es impedir que se lleve a cabo tal modificación y nos respeten las condiciones en las que estamos, con las que fuimos subrogadas, y de ahí recuperar los derechos perdidos a lo largos de los años de subcontratación. También es nuestro objetivo mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras, por lo que lucharemos por conseguir nuevas mejoras. Y que el servicio vuelva a ser público: eso es lo más importante. Quitando el Sindicato Unitario, que está en esta lucha, los demás sindicatos no han hecho nada para evitar la pérdida de derechos y han contribuido a la precarización de nuestras condiciones laborales. Es más, han desunido a la plantilla, y se ha dado el caso de una compañera, por hablar conmigo, literalmente me dijo que la pusieron “verde”. Considero que este no es el camino, sino que nos debemos de unir aunque sea entre nosotras como trabajadoras, puesto que tenemos los mismos problemas y luchas.

CNT: ¿Hay denuncias previas a esta?
CONCEPCIÓN LASTRA: Sí, tanto por modificaciones por reducciones de jornada, por kilometrajes, por despidos, por conciliación familiares etc.

CNT: ¿Cómo se aprovechan las empresas? ¿Cuáles son sus procedimientos?
CONCEPCIÓN LASTRA: En la puja de la subasta del servicio, pujan a la baja con ofertas temerarias y, claro, lo consiguen, pero eso no es viable y luego con sus predicciones de lo que esperan ganar, que luego no se cumplen, porque son absolutamente codiciosos, pretenden sacarlo de las trabajadoras y de las copagos de los usuarios. En la actualidad, la nueva propuesta de esta empresa es que el gobierno de Cantabria les pague más por hora prestada por usuario. Eso sí, contribuyendo las arcas públicas en su propio beneficio. Sus procedimientos ya son bien sabidos: abaratan costes, a través de precarizar a las trabajadoras. Hay que recordar que hacemos constantes desplazamientos en prestación del servicio —trabajan en distintos pueblos en un mismo día, atendiendo a gente mayor y dependiente que lo necesita—, con nuestro propio vehículo y sin apenas gastos de kilometraje por parte de la empresa, ya que lo costeamos las trabajadoras. Teniendo a su total disponibilidad a las trabajadoras, con el consabido “me debes horas”, debido a que a menudo no nos encomiendan servicios suficientes para completar las jornadas.

CNT: ¿Hacen algo las administraciones?
CONCEPCIÓN LASTRA: Nada, aun teniendo pleno conocimiento de tales prácticas.

CNT: ¿Qué dirías a alguien que se encuentre en tu situación?
CONCEPCIÓN LASTRA: Que luchen por su puesto de trabajo y por unas condiciones dignas, que se puede conseguir, uniéndonos, porque somos un sector esencial y sin nosotras este servicio no funciona. También que pierdan el miedo, que no estamos solas, que desde CNT pedimos su solidaridad, ya que tendrán la nuestra. Porque no somos máquinas de hacer dinero, somos seres humanos y como tal debemos ser tratadas. Si no trabajan por ti, que no decidan por ti.

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