Entrevista a Mark Bray: Por qué Vox tiembla ante la Huelga del 8M

Entrevista a Mark Bray: Por qué Vox tiembla ante la Huelga del 8M

La convergencia de feminismo y antifascismo es una potente combinación que aporta herramientas para frenar el avance de la ultraderecha populista. Exploramos esta posibilidad en una entrevista con Mark Bray, autor de Antifa, el manual antifascista.

Desde hace al menos una década, hay una ola de conservadurismo que recorre el planeta. Empezando por el auge del nacionalismo retrógrado hindú, hasta las múltiples formas del fundamentalismo islámico, pasando por la llegada al poder de partidos y candidatos xenófobos en los países occidentales, se constata la tendencia de muchas sociedades, en contextos muy diferentes, a encerrarse sobre sí mismas. No cabe duda de que, en un fenómeno de tal magnitud, cada caso presenta características particulares, pero se puede decir que todos ellos se orientan en torno a un discurso identitario, que pretende devolver la sociedad a unos valores atávicos y reforzar el sentido de pertenencia a la comunidad. No en vano, hay una serie de factores comunes, a pesar de las diferencias, como una definición excluyente de grupo, basado en el nacionalismo, la religión o la raza, la supuesta vuelta a unos valores conservadores “auténticos” y el rechazo a la modernidad y a todo lo que el imaginario local pueda asociar con ella: derechos de las mujeres, respeto a las minorías, igualdad de razas, libertades individuales… Salvando las distancias, si no es fascismo en sentido estricto, se le parece mucho. Demasiado.

Las causas de este proceso son complejas. Aunque se trata de un fenómeno global, se traslada a la escena local, donde cobra dimensiones propias en función de las particularidades de cada sociedad, país, economía, cultura, etc. En el caso de Estados Unidos ha llevado al poder a un populista xenófobo como Trump y ha supuesto la irrupción de una ultraderecha telúrica, racista y fundamentalista cristiana. En Reino Unido las preocupaciones soberanistas y contrarias a la inmigración de una buena parte de su población cristalizaron en el Brexit. En muchos países europeos ha puesto en el gobierno a partidos de ultraderecha. Sin salir del ámbito de Occidente, en el estado español ha significado la irrupción de Vox, a partir de las elecciones andaluzas, en la escena política nacional.

Este último es un ejemplo digno de mención. No solo por su evidente cercanía a nuestro contexto particular, sino también porque este partido ha emprendido una ofensiva contra lo poco que se haya podido lograr hasta la fecha en materia de igualdad de género y de prevención de la violencia machista. Es paradigmático en este sentido. Para todos los movimientos reaccionarios del planeta, la defensa del patriarcado y de la heteronormatividad son pilares centrales de esa recuperación de valores conservadores. Pero no nos engañemos. Sin duda, en el caso de Vox, hay también en ello bastante de cálculo político. Se pretende atraer a una parte del electorado, mayoritariamente masculino, pero no solo, a cuyos miedos se apela. Y no cabe duda de que el avance reciente del feminismo y su demostrada potencia de movilización ha puesto nerviosa a mucha gente…

Existe, efectivamente, una tensión constante entre los partidarios de estos giros conservadores y quienes nos oponemos a ellos, desde todos los ámbitos posibles. Incluido, desde luego, el feminismo. En este caso concreto, la convergencia entre ambas luchas es evidente. Sobre todo, teniendo en cuenta las burradas cavernarias que incluye Vox en su programa político en lo referente a género. Desde este punto de vista, cada mujer y cada hombre que ha salido a la calle el 8 de marzo, cada persona que ha secundado la huelga general feminista, les ha refutando por la vía de los hechos. Cientos de miles de voces que no caben en urna alguna. Esto no se le escapa a nadie y menos aún a los voceros del machismo más garrulo, que se han llevado un gran zasca en todos los morros. Los feminismos están marcando el camino, a través de la movilización, hacia la derrota de este fascismo misógino y rancio, de viejo cuño.

Mark Bray es un autor y académico estadounidense que analiza precisamente esta oposición en su último libro Antifa, el manual antifascista. El libro se publicó en Estados Unidos poco después de los sucesos de Charlotesville, de agosto de 2017, en los que un ultraderechista asesinó a una manifestante antifascista. Eso le dio al libro una notoriedad indeseada y situó al autor en el centro de un torbellino mediático, convertido poco menos que en el portavoz oficioso del antifascismo estadounidense.

  • Antes que nada. ¿Cómo estás ahora, personalmente? ¿Se han calmado un poco las cosas desde la publicación de Antifa?

Estoy bien, ¡gracias por preguntar! Sí, las cosas se han calmado mucho. El frenesí mediático que rodeó al libro terminó repentinamente y el interés por el tema se esfumó en los medios de comunicación convencionales. Durante el verano de 2018 hubo varios enfrentamientos entre antifascistas, la policía y la extrema derecha en la costa del Pacífico Norte de Estados Unidos. En el momento álgido del interés por el tema, habrían sido noticias de primera plana, pero en este caso se ignoraron por completo. Agua pasada. Esas dramáticas fluctuaciones en la atención de los medios tuvieron mucho que ver con que el lanzamiento de Antifa, en el verano de 2017, fuese tan sorprendentemente oportuno.

  • Me consta que recibiste numerosas amenazas de muerte. ¿Han cesado ya? ¿Cómo lo has llevado?

Si, es verdad. Han cesado casi por completo, aunque mi editora recibe la mayoría de mis correos electrónicos y no me reenvía los desagradables. Fue algo muy desconcertante. Afortunadamente, ninguna fue tan concreta como para resultar creíble y preocupante. Además, me han dicho que tales amenazas suelen ser mucho más graves cuando las reciben mujeres.

En una ocasión, un departamento de mi universidad recibió un paquete sospechoso y llamaron a la policía. Vinieron los Tedax a investigarlo, pero eran solo libros que había mandado algún profesor. En una de mis presentaciones en el norte de California, milicianos de extrema derecha se presentaron armados con cuchillos, pero afortunadamente no pasó nada.

  • Entrando en materia, entre otras cosas, Antifa recorre la historia del antifascismo en varios países hasta nuestros días. Una de las conclusiones que se extraen de este repaso histórico es que las tácticas empleadas para frenar el avance de los neonazis en los 80 y 90 del siglo pasado, lo que denominas el antifascismo militante, basadas a menudo en la confrontación directa, tienen un efecto limitado frente a los populismos filofascistas o xenófobos, ¿crees que se está dando un debate adecuado en el seno del antifascismo sobre tácticas y estrategias?

Esa conclusión, que el antifascismo militante por sí solo no basta para detener a los partidos populistas de extrema derecha, es algo que me dijeron activistas de casi todos los países en los que han surgido recientemente este tipo de grupos. No es de extrañar. Las estrategias y tácticas que los antifascistas desarrollaron en las últimas décadas se diseñaron para oponerse a formaciones de extrema derecha pequeñas o medianas, con un apoyo popular mínimo. Los militantes a los que entrevisté para el libro eran muy conscientes de este problema. Sin embargo, la mayoría no estaban completamente seguros de cómo adaptarse para hacer frente a estos enemigos más convencionales y «respetables».

  • De ser así, ¿hacia dónde apunta? ¿Se ha identificado alguna estrategia eficaz?

Hay quien se ha centrado en crear organizaciones antifascistas más grandes y más amplias, en forma de asambleas o grupos abiertos, diseñadas para el trabajo antifascista general o dirigidas a desafiar un acto concreto de la extrema derecha. Tales iniciativas a menudo incluyen o son iniciadas por antifascistas militantes, pero tienden puentes entre la actividad de estos, que a menudo está dominada por consideraciones de cultura de seguridad, y una política popular más abierta. A veces, tales iniciativas tienen éxito a la hora de unir a una comunidad contra el fascismo, otras veces se rompen o terminan en la exclusión de los elementos más radicales.

Por ejemplo, en Portland, Oregón, antifascistas militantes, sobre todo de Rose City Antifa, Eugene Antifa y otros grupos, formaron un bloque negro para oponerse a una concentración de las organizaciones de extrema derecha Patriot Prayer y Proud Boys. Una formación popular amplia, llamada Popular Mobilization (Pop Mob para abreviar) también se concentró contra los fascistas. El bloque negro militante se colocó frente a la policía que protegía a los ultraderechistas, mientras que los manifestantes de Pop Mob, a cara descubierta, estaban detrás, cantando, bailando, etc. Después de un rato, la policía atacó a los antifascistas con material antidisturbios, hiriendo gravemente en la cabeza a un militante.

Del mismo modo, una formación militante de Washington DC, llamada Smash Racism DC, se unió a grupos de la campaña Black Lives Matter, a sindicatos, colectivos de izquierdas y otros para formar una coordinadora, llamada Shut It Down DC, y oponerse a la concentración ultraderechista Unite the Right 2, en el aniversario de la infame manifestación de Charlottesville de 2017.

Industrial Workers of the World (IWW) han lanzado otra propuesta con su Comité de Defensa General (GDC por sus siglas en inglés). Su objetivo es dar forma a un antifascismo popular, militante y de clase, partiendo de la base de que la autodefensa obrera contra el fascismo es un componente necesario en el logro de la revolución social.

  • Precisamente, esa es la pregunta del millón, cómo frenar este populismo ultraderechista. Supongo que no podemos dar una respuesta definitiva aquí, pero ¿puedes apuntar algunas ideas?

Un antifascista de Londres al que entrevisté para el libro me dijo: «no podemos albergar la esperanza de derrotar a un proyecto electoral de extrema derecha de la misma manera en que lo haríamos con un grupo fascista de calle, sin más. En su lugar, nuestras propuestas políticas tienen que ser mejores que las suyas». Esto apunta a un aspecto muy interesante del debate sobre el antifascismo. Cuanto más se habla de este, en un sentido amplio, más se empieza a tener que hablar de socavar los factores sociales y económicos que hacen posible el fascismo: austeridad, xenofobia, capitalismo, hetero-patriarcado, supremacía blanca, capacitismo, nacionalismo, antisemitismo, islamofobia, etc. Detener el fascismo y asegurarse de que no puede volver a surgir significa crear un mundo del que haya desaparecido su posible “atractivo”. Por eso el antifascismo debe ser revolucionario.

Esta respuesta es obvia, a la vez que vaga. Si fuese tan fácil iniciar una revolución social con éxito, ya lo habríamos hecho. Como mínimo, debemos reconocer que el crecimiento de la extrema derecha en Europa, América Latina, Estados Unidos y otros lugares se ha basado en gran parte en la incapacidad o falta de voluntad de los partidos políticos de izquierda para satisfacer adecuadamente las necesidades de la gente. Demasiado a menudo han aceptado o incluso iniciado medidas de austeridad, han cargado contra las personas migrantes o han caído en el nacionalismo. En parte, Trump llegó al poder en Estados Unidos porque supo explotar la oposición frente a los acuerdos de libre comercio y a la guerra en Irak. La gente busca una solución y, si la izquierda no la proporciona, se vuelve hacia la derecha.

  • En todo caso, ¿sigue siendo necesario el antifascismo militante? ¿Es incompatible con otras formas de oposición a la extrema derecha?

Sí, el antifascismo militante sigue siendo necesario. No solo porque todavía hay grupos pequeños y medianos de nazis y fascistas violentos, que hay que controlar y a los que hay que oponerse, sino también porque es importante sacar a la luz los vínculos que existen entre los principales partidos de extrema derecha y los nazis. Además, puede ser muy útil y, en ocasiones, necesario, que las iniciativas antifascistas más amplias tengan grupos militantes que estén listos para defenderse de los ataques y que estén tengan el conocimiento necesario para vigilar a sus oponentes. El trabajo antifascista es peligroso porque el fascismo es inherentemente violento y agresivo. Por lo tanto, la autodefensa debe ser parte de la ecuación.

Si bien ha habido conflictos entre grupos más militantes y otros más moderados y centristas en la lucha contra el fascismo, también ha habido numerosos ejemplos de colaboración en la que todos se han visto beneficiados. No creo que el antifascismo militante sea incompatible con otras formas de oposición a la extrema derecha. Más bien, creo que es un componente imprescindible de un movimiento antifascista más amplio, que es necesario para detener a las organizaciones de ultraderecha de todos los tamaños.

  • El antifascismo militante ha recibido críticas porque en ocasiones ha degenerado en un culto al enfrentamiento y en una exaltación asociada de un tipo de masculinidad determinado. Frente a ello se ha planteado el antifascismo feminista, sobre todo en países como Alemania. ¿Podrías hablarnos de las características de este? ¿En qué aspectos centra la diferencia con el antifascismo convencional?

Es verdad que el machismo es un problema en las organizaciones antifascistas y en la izquierda en general desde hace mucho tiempo. Creo que esto ha sido así, sobre todo, cuando la violencia ha jugado un papel importante en cualquier actividad de la izquierda. Estas dinámicas se han visto exacerbadas en ocasiones cuando se han asociado antifacismo y fútbol.

Como mencionas, en respuesta a tales dinámicas, algunos y algunas militantes se esforzaron en desarrollar un tipo diferente de antifascismo, llamado «fantifa» en Alemania, a partir de los años ochenta. Se emprendieron Iniciativas similares en la década de 1990 en otras partes del norte de Europa. Tengo la sensación de que tales desarrollos van paralelos, en sentido laxo, al nivel de relevancia del feminismo dentro de la izquierda de un país o región en general. Allí donde era importante se dieron este tipo de iniciativas, pero no donde no lo era. El grupo Antiracist Action en Estados Unidos tuvo algunos problemas particularmente graves con las cuestiones de género en los años noventa.

  • ¿Qué desarrollo ha tenido el antifascismo feminista en otras partes del mundo o más recientemente?

En los últimos años, también la liberación queer ha adquirido una mayor importancia dentro de los círculos militantes. Por ejemplo, en Frankfurt hay un grupo de feminismo antifascista «queerfeministische». En mayo de 2016, se celebró un congreso de feminismo antifascista en Hamburgo, “abierto a todos los géneros». En Estados Unidos, las personas queer, trans y no binarias están muy bien representadas dentro de las filas del movimiento militante. También la iniciativa de “Madrid para todas”, con su uso de las banderas antifascistas rosadas y negras, ha sido otro intento de ampliar el espectro del movimiento para incluir la oposición al patriarcado. El año pasado, militantes en Reino Unido crearon una Asamblea Antifascista Feminista.

  • Es un hecho que buena parte de la involución conservadora de la que hablábamos al principio gira en torno a los derechos de las mujeres. En general para intentar limitarlos, pero también está el caso de Geert Wilders en Holanda, que los usa como excusa de su islamofobia. ¿Por qué es así? ¿Qué hay intrínseco a la idea de liberación de la mujer que la sitúa en el centro del debate?

El género siempre ha sido un elemento central para el fascismo. Este surgió como una reacción en contra de la modernidad, a la vez que adoptaba elementos propios de ella. En otras palabras, los fascistas utilizaron formas modernas de política (concentraciones de masas, radio, estructuras de partidos políticos, organizaciones juveniles, uniformes, etc.) en un esfuerzo por retroceder en el tiempo hacia un pasado «natural» idealizado, en el que se respetaban las jerarquías tradicionales. A menudo se entendía la «decadencia» del mundo moderno en términos de género. Los varones se habían afeminado, según ellos, y se habían vuelto judíos, burócratas, izquierdistas, masones y otras cosas parecidas, mientras los «verdaderos hombres» luchaban y morían en las trincheras de la Primera Guerra Mundial.

Al mismo tiempo, las mujeres se habían vuelto demasiado masculinas al integrarse en el mundo laboral, salir solas por la noche, etc. Es decir, el mensaje del fascismo siempre giró en torno al género, que entendían como fundamento de la familia, a la cual consideraban, a su vez, la base de la nación, en cuyo interés debía funcionar el estado.

Pero hay una segunda parte de la historia. El fascismo siempre ha conseguido apropiarse las imágenes, los lemas y las ideas de la izquierda y darles la vuelta, para que tengan un significado autoritario y nacionalista. Después de la Segunda Guerra Mundial esto incluía a veces adoptar de forma superficial ciertas ideas progresistas, como la igualdad de los sexos, para atacar a los musulmanes, por ejemplo. Lo mismo pasa con algunos grupos de extrema derecha, que se valen de los derechos de los animales para condenar los rituales kosher de los judíos o halal de los musulmanes. También se ha hecho con las políticas a favor del colectivo LGBTQ, que se han empleado para demonizar a los musulmanes y darle un lavado de cara al apartheid israelí, como régimen favorable a los y las homosexuales.

  • Teniendo esto en cuenta ¿es necesario, o incluso inevitable, el desarrollo de un antifascismo feminista? ¿En qué dirección puede apuntar este desarrollo?

Dada la centralidad que tiene el patriarcado para la ultraderecha, un verdadero antifascismo debe ser feminista. Hasta cierto punto, creo que esto queda reflejado en el desarrollo de la izquierda revolucionaria después de la Segunda Guerra Mundial, en sentido amplio, con el paso de una «vieja izquierda» a una «nueva izquierda», tal y como lo han caracterizado algunos autores. Esto incluye un mayor enfoque en el feminismo y en la igualdad racial, en el antiimperialismo y en cuestiones más generales, que no pueden reducirse por completo a una noción tradicional de clase. Esta dinámica ha cobrado intensidad en las últimas décadas. Esperemos que pronto el rechazo del patriarcado se vuelva tan omnipresente en los círculos antifascistas que se convierta en la norma, ya sea que los grupos se denominen feministas como tal o no.

  • Eres buen conocedor del caso español. Aquí hemos pasado de cientos de miles de personas en las calles en 2011 a tener un partido de ultraderecha, como Vox, sentado en las instituciones en 2019. ¿A qué crees que se puede atribuir el cambio?

Hay muchos factores que tener en cuenta, pero en última instancia el destino de la izquierda está completamente ligado a su capacidad de satisfacer las necesidades de las personas. En tiempos de crisis, ¿nos organizamos con nuestros compañeros de trabajo y vecinos o culpamos a los inmigrantes? ¿O a los catalanes? Ciertamente, la «cuestión nacional» también forma parte de la conversación. El legado de nacionalismo, patriarcado, racismo, xenofobia e islamofobia es tan fuerte que promover un verdadero internacionalismo desde abajo se hace muy cuesta arriba.

Como ocurre a menudo con el ascenso de la extrema derecha, los fallos y defectos de la izquierda tienen su parte de culpa. Debemos criticarla, al igual que a nuestros movimientos sociales, por no ir lo suficientemente lejos. No puede haber compromiso alguno con el capitalismo o el estado. Mientras se busque un acomodo con la explotación y se tolere el encierro y la deportación de migrantes, se permitirá que el fascismo se alimente y crezca. Hasta que demos los pasos necesarios para terminar con la escasez, satisfacer las necesidades o derribar las fronteras, el fascismo seguirá reapareciendo, especialmente en momentos de crisis graves.

  • ¿Es similar al proceso vivido en Estados Unidos en fechas similares, dado que se ha pasado de la presencia de movimientos como Occupy Wall Street o Black Lives Matter a la presidencia de Trump?

Sí, es la misma dinámica fundamental. La década pasada fue testigo de un florecimiento de movimientos sociales sin precedentes en la historia reciente de EE. UU., desde Occupy Wall Street a Black Lives Matter, pasando por la oposición al oleoducto en Standing Rock, el movimiento #MeToo, la lucha por el salario mínimo federal o el auge de los movimientos de liberación queer y trans.

Pero cuando los movimientos de izquierda crecen sin abolir el sistema de opresión al que se oponen (como es casi siempre el caso) en ocasiones provocan también un repunte de la actividad de la derecha. Por lo general, los ultraderechistas tienen pocas razones para movilizarse, ya que están a favor del estatus quo. Pero las iniciativas que he mencionado anterior mente, combinadas con el primer presidente negro en la historia de Estados Unidos, llevaron a que la derecha del país sintiera la necesidad activarse. ¿Puede ser que haya sucedido algo así en respuesta al 15M en España? No lo sé.

  • ¿Se pueden revertir estos procesos de deriva ultraderechista? ¿Cómo?

Creo que algo fundamental para poder hacerlo es no aceptar nunca sus organizaciones como un componente normal de la vida política. Cada vez que intenten manifestarse u organizar un acto, debe considerarse un problema de extrema gravedad. Los métodos que deben usarse para responder a ese problema pueden variar, pero siempre debe reconocerse la gravedad de la situación.

Además, no debemos caer en la trampa de apoyar partidos políticos de centro (ni, en mi opinión, a ningún partido político), como parte de un esfuerzo «pragmático» para evitar que la extrema derecha consiga avances electorales. Esa dinámica no solo refuerza los elementos de opresión que hay detrás del surgimiento del fascismo, sino que a menudo lleva a los partidos de centro a asumir elementos explícitos del programa ultraderechista, para minar su base electoral. Eso sucede con la inmigración, por ejemplo. De hecho, Hillary Clinton recomendaba actuar así. El estado usa la farsa electoral del «poli bueno, poli malo» para ganar estabilidad. Se presenta como una victoria que la extrema derecha sea derrotada, pero desde una perspectiva antiestatal, estas dinámicas son parte de los mecanismos de supervivencia del estado.

  • A su vez, una de las ideas de Antifa es que no hacen falta muchos fascistas para tener fascismo. Es  decir, se puede dar un crecimiento explosivo de la ultraderecha a partir de grupos minoritarios o marginales. ¿Consideras que el caso de Vox es un buen ejemplo?

Desde luego. Vox era un cero a la izquierda antes de las elecciones andaluzas de diciembre. Quién sabe cómo les irá en las próximas elecciones. Pero hay dos factores a considerar, creo. El primero ya lo hemos mencionado antes. ¿Cómo afectará su éxito al panorama político, en general, en temas relacionados con la migración, el nacionalismo o el legado del franquismo? No cabe duda de que la manifestación derechista del pasado 10 de febrero en Madrid, con PP y Ciudadanos, demuestra cómo se ha normalizado y aceptado a Vox. Pero también es de suponer que estos mismos partidos intenten captar votos de Vox en próximas ocasiones, copiando puntos de su programa.

El segundo punto importante es que cuando Hitler y Mussolini tomaron el poder, no lo hicieron apoyándose en mayorías parlamentarias. Ambos eran los líderes de coaliciones de gobierno precarias en las que sus partidos estaban en minoría. El número de alemanes o italianos que se unieron a los partidos fascistas antes de que se hiciesen con el poder era bastante pequeño. Esto, por supuesto, no significa que vaya a pasar exactamente lo mismo, pero sí demuestra que un líder de Vox (o de cualquier otro partido de la extrema derecha) puede llegar a hacer un asalto similar, ultrautoritario, al poder sin necesidad de tener una mayoría.

  • ¿Hay manera de prevenir estas explosiones de crecimiento?

¡Es más fácil decirlo que hacerlo! Mientras existan los factores que alimentan el crecimiento de la extrema derecha, esta resurgirá siempre. Creo que la clave es la vigilancia. En Estados Unidos, desde mediados de la década de 2000 hasta el inicio de la campaña de Trump, la izquierda no se tomó en serio a las organizaciones antifascistas porque la ultraderecha parecía irrelevante. Conozco casos similares de otros lugares. Es fundamental tomar estas ideas, y los pequeños grupos que las promueven, en serio antes de que crezcan. De este modo, con suerte, no habrá que lidiar con ellas cuando sean significativas.

Necesitamos un planteamiento en que se haga así y que trate a sus partidos como si pudieran llegar a ser organizaciones de masas. Esto no es garantía de éxito, claro, pero hay que adoptar ese enfoque. Por supuesto, esto debe hacerse en paralelo con el trabajo constructivo necesario para llegar a un mundo nuevo, sin ningún compromiso con las fuerzas de la explotación y el sufrimiento de las que se alimenta el fascismo.

  • Muchas gracias, Mark.

De nada.

Se consolida el éxito de la huelga general feminista

Se consolida el éxito de la huelga general feminista

Hoy en CNT todavía saboreamos la energía, el calor, el grito unánime de todas las personas que ayer inundaron las calles de Madrid. El alma de mujer que se respiraba por todas partes. El rostro feminista, las miradas puestas en hacer camino.

Por segundo año consecutivo, las imágenes aéreas que mostraban las televisiones no daban buena cuenta del estruendo que llenaba el aire, ni la alegría desbordante que se contagiaba desde que uno subía al tren de cercanías o al metro, para intentar llegar a cualquiera de los puntos donde los distintos colectivos habían quedado para reunirse. Desde primera hora de la tarde, ya no cabía un alfiler en las calles, a pesar de que las convocatoria para la manifestación fueran horas después.

Atrás quedaba el intenso trabajo de las compañeras de la CNT, asistiendo a mil asambleas y colectivos de barrios, reunidas con grupos de mujeres, organizando talleres de formación interna, dando charlas en centros de trabajo, en mil sitios, sin parar desde hace meses y meses.

Organizadas en los comités de Huelga, legalizando documentación o negociando los servicios mínimos con empresas y administraciones. Y de su fruto extraordinario, complejo, arduo y difícil para un sindicato que no tiene ni liberadas, ni subvenciones, ni grandes estructuras, de pronto la magia de la revolución, de la Huelga, del apoyo mutuo, la conquista de los sueños comunes.

Por un día, como el principio de lo que ha de ser el porvenir, todas y todos fuimos compañeras en la calle. Al lado de las Comisiones 8M, de las compañeras de la PAH, junto a las luchadoras mujeres de “Territorio Doméstico”, las comunidades gitanas, poniéndole voz a todas las mujeres de otros lugares, de otros mundos. Juntas. Imparables.

La jornada había empezado el jueves, día 7 a última hora. Por todo el territorio español se organizaban los sindicatos, los piquetes de huelga, los grupos de comunicación, los espacios de cuidados. Los compañeros se habían puesto el mandil y arremangado con decisión para dejar la calle y la palabra a las mujeres. En todos los sindicatos se organizaban en nuestros locales desayunos, comidas y lugares dónde niños y ancianos podían descansar, a cargo de nuestros compañeros.

Apuntados y denunciados quedan los intentos de boicot a la huelga por parte de las instituciones del Estado. Hemos vivido cómo el Ayuntamiento de Madrid impidió el paso a la megafonía del Bloque de Clase y Combativo según una nueva ordenanza, cómo el de Valladolid no permitió la entrada a las compañeras del comité de huelga a sus instalaciones, cómo la policía de Barcelona arrinconó a las compañeras defendiendo el castillo capitalista de El Corte Inglés. Y otros muchos ejemplos de cómo la política se llena la boca con intenciones feministas y luego utiliza sus armas contra nosotras.

Hoy, el día después de otro histórico 8 de Marzo, no vamos a quedarnos paradas. Vamos a despegarnos de ese suelo pegajoso que suele engullirnos, y sentaremos las bases para desmantelar este depredador sistema capitalista. Amamos la Madre Tierra que pisamos. Sabemos lo que significa cooperación y apoyo mutuo. No nos interesa el éxito, ni la ambición. No queremos participar en ninguna forma de poder o dominación. No nos interesa reproducir las estructuras jerarquizadas del sistema patriarcal.

El Estado no podrá nunca garantizar la igualdad. Horizontalidad, solidaridad, elevar la mirada más allá de nuestro territorio. Humanidad, en femenino, esa será nuestra estrategia a la hora de terminar con todas las relaciones de dominación.

Ya no hay vuelta atrás. Nos queremos vivas. Libres. Lindas. Locas. Y no vamos a parar hasta que nuestra voz dé la vuelta al mundo de extremo a extremo del planeta. Ayer sentimos que teníamos fuerza. Qué juntas y organizadas vamos a cambiar el mundo. No tenemos prisa. No pararemos hasta conseguirlo. Y en ese viaje hacia el horizonte, aprenderemos a desaprender y a construir ese mundo nuevo que llevamos en nuestros corazones. El mañana es nuestro, compañeras.

La Confederación Nacional del Trabajo (CNT) considera que la segunda Huelga General Feminista Internacional está resultando todo un éxito de participación

La Confederación Nacional del Trabajo (CNT) considera que la segunda Huelga General Feminista Internacional está resultando todo un éxito de participación

Debemos señalar que pese a la coincidencia con el periodo preelectoral, esta jornada ha sido nuevamente un éxito ya solo por el hecho de que se han vuelto a poner sobre la mesas – para no marcharse- debates en torno al machismo, la precariedad y la desigualdad de las mujeres en nuestra sociedad.

En la parte laboral de la huelga, donde la participación esta siendo variada según territorios y sectores- comprobamos que en los sectores más feminizados, como Telemarketing, la participación ha llegado a ser de hasta un 50%. Se observan retrasos en los transportes, una alta participación en el sector educativo e incluso en la industria -un sector altamente masculinizado- vemos que oscila la participación de un 10% hasta un 25%.

En grandes y medianas empresas volvemos a observar mayores tasas de participación que en las pequeñas, aunque en ambas hemos vuelto a recibir este año quejas de presiones, amenazas y engaños actualmente en manos de nuestros servicios jurídicos.

En la administración se registran casos en los que se han inflado las necesidades de los servicios mínimos, variando la participación de un 30% en Castilla y León, hasta un 60% en Euskadi.

Ha habido gremios que se han sumado a la huelga como son las periodistas, en cuyo ramo ha habido paros que incluso han llegado a ser del 100% como en programas como Carne Cruda, la redacción de La Marea así como entre trabajadoras y colaboradoras de El Salto Diario. En El País las trabajadoras han secundado mayoritariamente la Huelga.

Ha habido un amplio seguimiento en el sector Teatral donde se han suspendido actuaciones como El silencio de Elvis y Sex Escape, 33 el musical, El jovencito Frankenstein…

Por territorios, volvemos a encontrarnos con la tónica de que la participación en las grandes capitales es amplia, visibilizándose en los piquetes que han cortado los centros de las principales ciudades. En las localidades más pequeñas el cómputo global es bastante inferior, aunque en las capitales de provincia se ha notado más la participación en la Huelga.

En el ámbito estudiantil, el seguimiento ha sido prácticamente total, especialmente en enseñanzas medias y universitarias.

CNT ha participado desde el comienzo del turno de noche del día de ayer en decenas de provincias, tomando parte en decenas de actos, desde caceroladas, pasando por manifestaciones nocturnas a los tradicionales piquetes, informando a las trabajadoras.

Vemos que las movilizaciones de la mañana -en principio convocadas por asociaciones estudiantiles- se están viendo acompañadas por miles de trabajadoras y trabajadores en huelga, que las están volviendo a tomar las calles otro año más con acciones comunes y participativas.

Crónica 8M/2019

Crónica 8M/2019

Adra

Alcázar de San Juan

12:56h.: Manifestación

Aranjuez

Badajoz

Barcelona

09:40h.: Zona de cuidados y avituallamiento en la plaza Medinaceli
20:30h.

Bilbao

09:59h.
12:17h.
13:34h.: Frente al Ayuntamiento
Ambos lados de la ría abarrotados
19:34h.: Mani de la tarde
21:10h.

Cáceres

Ciudad Real

18:06h.
18:12h.
19:10h.

Compostela

10:18h.: Piquetes
10:24h.
11:47h.: Mani
12:01h: Mani
12:42h.: Treboada
12:42h.: Treboada
13:15h.
19:43h.
20:10h.

Córdoba

Cornellà

09:27h.: Piquetes
09:34h.
12:00h.: Acto en la plaça de la dona

Donostia

13:24h

Figueres

21:31h.

Girona

21:31h.

Granollers

13:25h.: Mani

Guadalajara

L’Hospitalet

11:24h.: Piquete
12:24h.: mani unitaria
13:15h.: Can Trinxet. Fàbrica textil que fue colectivizada y donde trabajaban miles de mujeres. Reivindicamos la memoria

La Bisbal d’Emporda

La Felguera

10:44h.: Piquetes

Lanzarote

12:46h. Piquete
12:52h.
20:26h.
22:02h.

Linares

Madrid

12:16h.: Plaza Lavapies
12:16h.: Plaza Lavapies
19:10h.: cabecera del Bloque de Clase y Combativo

Mataró

09:19h.: Piquetes
13:12h.: Mani

Olot

08:13h.: Piquete
12:30h.
12:50h.: Mani
12:52h.
13:55h.: Mani. Más de 1.000 personas

Puertollano

13:00h.: Plaza del Ayuntamiento

Sabadell

08:58: calentando motores…
12:23h.
Mani unitaria. Más de 5000 personas

Santander

10:30h.: Piquetes
10:30h.
12:14h.
13:16h.
19:19h.

Sevilla

Tenerife

13:31h.: Concentración frente a Justicia

Valencia

07:32h.: Piquetes en Frescos Delisano
07:33h.
10:16h.: Piquetes
10:44h.
12:00h.: Fin del Pasacalles matutino con gran seguimiento.
12:05h.: Fin del Pasacalles en plaza de la Reina.
19:06h.
19:19h.
19:42h.
20:16h.

Valladolid

01:35h.: Piquetes. El Ayuntamiento niega la entrada al comité de huelga. Las compas lo denuncian
09:40h.: Piquetes
13:00h.
20:42h.

Villaverde

01:12 h.: Primeros piquetes
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ENTREVISTA SOBRE JINEOLOJÎ  A VIYAN POCH

ENTREVISTA SOBRE JINEOLOJÎ A VIYAN POCH

En un mundo como el nuestro, dónde el machismo y la estructura patriarcal se mantienen como una de las grandes problemáticas que afectan y rigen nuestras vidas, ha sido, y es, el movimiento feminista el agente principal que ha tratado de dar respuesta.

Desde que el año pasado se articulasen las asambleas y la red de mujeres del 8M, con encuentros de cientos de mujeres trabajado de forma horizontal, autónoma y asamblearia, participando en la gestación de una huelga general feminista sin precedentes articulada en torno a 4 ejes principales: laboral, estudiantil, consumo y cuidados, con un argumentario y demandas propias, el feminismo se ha mostrado como uno de los grandes movimientos movilizadores y aglutinadores en el estado español, llegando incluso a convertirse en todo un referente internacional. Se ha constituido como una fuerza que alberga un gran potencial de cambio.

En este contexto, construirnos desde una mirada anticolonialista, salir del occidentalismo y el localismo se vuelve un imprescindible para seguir avanzando. Es necesario comenzar a entendernos desde una perspectiva global y dentro de una lucha internacionalista; nutrirnos, retroalimentarnos, apoyar y participar como internacionalistas en otros movimientos revolucionarios, sobre todo los movimientos indígenas y no europeos, aprender de sus prácticas, sus visiones y sus logros, abriendo nuestras perspectivas, ganando inspiración, fuerza y ejemplo para continuar nuestra propia lucha.

Así es como llegamos a jineojî y el Movimiento de Liberación de Mujeres de Kurdistan. Uno de los elementos principales y más importantes dentro del confederalismo democrático y la revolución en Rojava. Con esta entrevista a Viyan Poch, integrante del Comité de Jineolojî de Europa, tratamos de acercarnos y aprender sobre jineolojî, de escuchar y conocer sus visiones.

¿Qué es Jineolojî? ¿Cómo surge?

Jineolojî es una forma de ciencia desde la perspectiva de las mujeres. Se trata de entender el conocimiento no solo como teoría pura y mantenerlo intocable en las manos de una élite, sino como continuo proceso de aprendizaje a partir de su socialización. Desde Jineolojî entendemos el conocimiento como la experiencia práctica adquirida en la vida y las luchas históricas del ser humano y que debe de ser utilizado para la construcción de una vida libre. Jineolojî significa una intervención radical en la mentalidad hegemónica patriarcal y que busca dar con soluciones emancipadoras a los problemas sociales desde una perspectiva de liberación de la mujer, anticapitalista y decolonial.

El término Jineolojî se forma por un lado por la palabra kurda “jin” que significa mujer y que comparte su raíz con las palabras kurdas “jîn” y “jiyan” que significan “vivir” y “vida” respectivamente; y por otro por el sufijo “-lojî” que deriva del termino griego “logos” y que significa conocimiento, entendimiento, ciencia. Por tanto podemos traducir literalmente Jineolojî como la ciencia de la mujer y de la vida, y por tanto para toda la sociedad.

Jineolojî fue nombrada por primera vez en 2008 por Abdullah Öcalan en su libro “Sociología de la libertad”, donde expresaba la necesidad de una ciencia de la mujer como principio fundamental para el desarrollo de una vida y sociedad libres. El trabajo de Jineolojî se inicio en 2011 en el movimiento de mujeres kurdas con la formación de un primer comité en las montañas liberadas del Kurdistán. Desde entonces Jineolojî se ha extendido a todas las áreas del movimiento de mujeres y puesto en práctica en las cuatro partes del Kurdistán y Europa, creando comités, centros de investigación y academias y desarrollando su conocimiento a través de campamentos, seminarios y conferencias.

El movimiento de mujeres del Kurdistán nos presenta Jineolojî tanto como solución a las problemáticas sociales históricas, así como método de desarrollo de un conocimiento de las mujeres que tenga el potencial de unir y guiar a todas las luchas de mujeres y populares. Por eso es necesario que aquí también en Europa desarrollemos desde una perspectiva anti-patriarcal, con la inspiración que nos llega del Kurdistán y otros lugares, un trabajo “teórico e intelectual” de nuestra propia realidad social en el que incluyamos los saberes de nuestras experiencias prácticas de vida y de lucha.

Jineolojî se define como la ciencia de las mujeres, sin embargo, su modo de entender la ciencia no es el mismo al que estamos acostumbradas las personas que habitamos en occidente. ¿Cómo se entiende la ciencia desde su perspectiva?

Desde Jineolojî creemos que el papel de las ciencias sociales debería de ser el de fomentar una mentalidad crítica y una consciencia ética de libertad en la sociedad en un proceso político abierto, así como dar fundamento y perspectiva a la realidad social para poder transformarla. Las ciencias sociales producen y reproducen la mentalidad que forma las condiciones sociales, las relaciones y modos de vida y la cultura. Si miramos a las injusticias y la destrucción causadas por el sexismo, el fascismo y el capitalismo y su legitimación mediante las teorías y metodología de las ciencias sociales solo en los tres últimos siglos, entonces se hace más evidente que nunca la necesidad de una crítica radical y la creación de nuevos métodos alternativos a las ciencias sociales contemporáneas.

No decimos que todo lo que han hecho las ciencias sea un error, no negamos toda la ciencia. Con Jineolojî criticamos aquellos aspectos negativos de la ciencia que han adquirido y heredado del sistema de dominación; como el determinismo, el mecanicismo y el racionalismo; y sobre todo creemos que el mayor problema del sistema científico moderno es que ha adoptado el paradigma positivista, siendo controladas por una élite social. Jineolojî se presenta como una ciencia social relacionada con la vida, conectada a principios libertarios y éticos y accesible y entendible por toda la sociedad.

Otra diferencia de Jineolojî con las ciencias del sistema es la metodología de adquisición de conocimiento. Jineolojî considera la experiencia, y sobre todo la experiencia de lucha, como fuente de producción de teoría, y a su vez esta teoría luego hará que mejorar y guiar de nuevo nuestra práctica revolucionaria. Es decir, Jineolojî propone el camino de la práctica-teoría-práctica a diferencia de la metodología unidireccional de la ciencia moderna proveniente de la Ilustración que parte de la teoría para iluminar el mundo de la práctica, negando así los procesos de acumulación popular de experiencias.

¿Qué estructuras de auto organización en torno a Jineolojî y el movimiento de mujeres existen actualmente?

En la parte de Kurdistán de Rojava es donde más se ha desarrollado y puesto en práctica Jineolojî. Jineolojî forma parte del movimiento confederal de mujeres y a su vez es el espíritu de éste, es las palabras, razones y contenido que llena cada uno de los pasos del movimiento de mujeres. Jineolojî se organiza en comités y desarrolla su conocimiento a través de los centros de investigación abiertos en toda Rojava, así como la facultad de Jineolojî, que además forma a futuras difusoras e investigadoras de Jineolojî. En Rojava además Jineolojî por medio de la organización de comunas y áreas de administración, da constante formación a toda la sociedad, civil y militar, tanto a hombres como mujeres y jóvenes, así como es una parte importante de la educación y participación internacionalista en la Revolución. Jineolojî también es una asignatura incluida en el programa escolar de primaria de Rojava.

En Europa, Jineolojî se articula por un lado en un comité europeo y comités regionales que se encargan de difundir, desarrollar y formar Jineolojî a través de seminarios, educaciones y campamentos y a su vez Jineolojî forma parte como una comisión de trabajo en el movimiento autónomo de mujeres y jóvenes kurdas de Europa. Además Jineolojî en Europa ha abierto un centro de investigación con el que pretende unificar los trabajos de desarrollo de los conocimientos teóricos que conforman Jineolojî en Europa así como servir de centro académico de formación.

¿Por qué es importante la generación de espacios no mixtos? Además ¿De qué manera se articula la presencia de las mujeres en los espacios comunes?

La práctica histórica de los movimientos de mujeres en todo el mundo nos ha enseñado que los espacios autónomos de organización de mujeres son indispensables para organizar y desarrollar una lucha anti-patriarcal. En los espacios autónomos podemos conocernos a nosotras mismas como mujeres, conocer mejor la realidad de nuestro género, nuestra opresión y potenciar la sororidad, la solidaridad entre mujeres en lucha. Es una forma de empoderarnos, de poder organizar de forma más eficaz y precisa la lucha anti-patriarcal y generar propuestas políticas desde nuestra propia perspectiva y potencial. Sólo cuando las mujeres desde los espacios autónomos creamos organizaciones fuertes y generamos nuestras propias estrategias y fundamentos que legitiman la lucha de liberación de la mujer, al mismo tiempo que creamos confianza y apoyo mutuo entre nosotras, podemos así influir en los espacios mixtos del resto de movimientos sociales y dirigir e insistir en la lucha por la liberación social con una perspectiva anti-patriarcal.

Muchas veces oímos en contra que los espacios autónomos solo hacen que duplicar el trabajo de las mujeres en los movimientos sociales, y a menudo las mujeres acaban realizando solo trabajo político anti-patriarcal, dejando el resto de los espacios y tareas políticas nuevamente a los hombres.

Esto no debería de ser así si realmente planteásemos la lucha no como una lucha individual de cada mujer contra el patriarcado, sino que debería de ser la lucha de un movimiento común que apoye, potencie y organice comúnmente la lucha de las mujeres y junte paralelamente su perspectivas, decisiones y estrategias a las de los espacios y movimientos populares mixtos. Esto es, además de generar espacios físicos autónomos, las mujeres necesitamos generar una fuerte organización y sistema autónomo en el que organizarnos y enfrentar juntas el doble trabajo que nos genera nuestra doble opresión.

Conceptos como “Xwebûn” (en kurdo), reconocerse y definirse a una misma, empleados en Jineolojî nos muestran la importancia en el entendimiento y trabajo desarrollado sobre qué es ser mujer ¿Es así? Entonces, ¿qué es mujer según Jineolojî?

Xwebûn es un concepto que utilizamos en Jineolojî heredado de la experiencia de lucha del movimiento de mujeres kurdas. Xwebûn significa ser tu misma, definir por ti misma tu propia existencia. La perspectiva de liberación de la mujer y el entendimiento de mujer del movimiento kurdo y de Jineolojî está basado en un entendimiento comunalista y social. En vez de rechazar la identidad de mujer y de hombre o deconstruir los roles de género hasta el infinito, trata las condiciones tras el concepto de “mujer” y lo femenino como un fenómeno sociológico, político e histórico y tiene como objetivo redefinir dichos conceptos y su interacción en la sociedad mediante la formulación de un nuevo contrato social. El buscar la “verdad de la mujer” y entender este fenómeno creando una nuevo entendimiento de la identidad de mujer basado en la lucha y la libertad, será un paso necesario para poder formar un nuevo sentido de comunidad y una identidad militante de las mujeres. No significa que queramos perpetuar un concepto esencialista de lo que es ser mujer, ya que eso significaría una nueva asignación de un rol social limitado tal y como ha hecho el patriarcado. Jineolojî no pretende dar respuestas únicas, sino que se presenta como un método para explorar dichas cuestiones.

En los más de 5000 años de patriarcado, las mujeres siempre hemos sido definidas según la mentalidad masculina de dominación, adaptando así a los individuos sociales a la realidad que requería el patriarcado en cada momento de la historia. No hay ninguna identidad sobre la que se haya mentido tanto como se ha hecho sobre la mujer. Por tanto tenemos la necesidad de desenmascarar la historia del patriarcado y escribir por nosotras mismas la historia oculta de las mujeres. Para ello Jineolojî utilizamos una “Arqueología de la mujer” con el objetivo de destapar todas estas mentiras y escenarios creados sobre las mujeres y poder definir por nosotras mismas nuestra existencia y verdad. Para ello Jineolojî analiza por un lado la cultura que ha sido formada en torno a las sociedades matriarcales, la cultura maternal y cómo fueron destruidas; analiza la sociedad, la mujer, la vida, las relaciones entre las mujeres y los hombres y la sociedad. Por otro lado, analiza también los métodos y la verdad usada por la mitología, la religión, la filosofía y la ciencia y su perspectiva hacia la existencia de la mujer, investigando cómo ha sido definido el género femenino en estos métodos.

El ecologismo es uno de los pilares centrales en el movimiento de liberación del Kurdistán ¿Qué importancia tiene en la emancipación de la mujer?

Como bien dices, el movimiento de liberación de Kurdistán considera la perspectiva ecológica de estratégica importancia. Se ve a la naturaleza como el cuerpo de todos los seres vivos, incluyendo a los seres humanos. Los seres humanos somos parte de esta naturaleza, dependemos de esta naturaleza y no somos superiores a ella ni a ninguna especie. La naturaleza debe de ser tratada y vivida con respeto, no como una fuente de beneficio o consumo, ella nos ofrece suficientes oportunidades de vida para todos los seres y sin ella el ser humano no puede existir. La cuestión ecológica no puede ser fácilmente respondida y no debería delegarse a biólogos o economistas, es al contrario, una cuestión social de libertad.

La ecología no es solo el que te guste la naturaleza o los animales, ser ecologista no es simplemente oponerse a la construcción de megaproyectos o el crear leyes y acuerdos que reformen o limiten la acción de los problemas actualmente existentes. La ecología se trata de cuestionar las raíces de un sistema de civilización que se basa en la destrucción sistemática del entorno, es decir, cuestionar nuestros hábitos de vida, nuestras relaciones de la sociedad con la naturaleza, y tener como objetivo un cambio de paradigma y de entender el mundo. Una ecología que asume esto y que se desarrolla con la perspectiva de Jineolojî, tomará como base la transformación ética de la sociedad y desarrollará una forma de vida social en continuo respeto y armonía con la naturaleza.

Por tanto Jineolojî ve una necesidad de analizar el origen de las relaciones de poder. Con la destrucción de la sociedad matricéntrica por parte del patriarcado, surgieron estructuras jerárquicas institucionalizadas que se extendieron entre las sociedades humanas y caracterizaron a los siguiente estados hasta el día de hoy. Mucho antes de que apareciesen las clases sociales, la primera clase oprimida y explotada son las mujeres. Esta formación político-ideológica llevó también a la dominación y destrucción de la naturaleza por parte de los seres humanos en la historia. Las mujeres como género oprimido tienen una relación más fuerte con la naturaleza que los hombres; en todas las sociedades patriarcales los hombres están más ligadas normalmente a las estructuras de poder, y por tanto más alienados de la naturaleza que la mujer. Todos los regímenes de conocimiento a lo largo de la historia han justificado esta opresión y división; la mitología, la filosofía, la religión o la ciencia. El sistema patriarcal separó a la mujer y al hombre creando dicotomías sexualizadas y jerarquizadas en las que lo inferior es el objeto, todo lo relacionado con lo femenino, la naturaleza, lo emocional, lo privado, lo social; mientras que lo superior es el sujeto y territorio de lo masculino, lo cultural, racional, el cuerpo, lo público y el poder. Por tanto la mentalidad y mecanismos que oprimen a la mujer son los mismos que oprimen a la naturaleza, es la misma lógica de conquista, violación, explotación y consumo. Por tanto el análisis de la cuestión ecológica solo será sincera cuando se realice desde esta perspectiva. Sin la liberación de la mujer no puede existir una sociedad ecológica, es decir, sin la destrucción del patriarcado y del capitalismo la sociedad no podrá restablecer una verdadera relación de armonía con el resto de la naturaleza.

Jineolojî trata de crear su propia perspectiva, visiones y soluciones sobre determinadas áreas, las que se han identificado como áreas de crisis. Son áreas de acción. ¿Puedes contarnos un poco a nivel general qué se desarrolla y de cuáles se tratan? ¿Cómo se logra crear en lo teórico y combinar con lo práctico?

Jineolojî se define como una ciencia de la auto-defensa. La cuestión de la defensa en la mujer es muy urgente porque el sistema se ha basado en anular nuestro sistema de auto-defensa y en que deleguemos nuestra protección siempre en los aparatos estatales y del patriarcado, manteniéndonos pasivas y débiles. Es un imperativo para los movimientos de mujeres en todo el mundo que en contra de todos los ataques del patriarcado y el estado, organizar y crear nuestra auto-defensa y desarrollar una mentalidad y unas estructuras libres que nos permitan confrontarlo y superarlo. Cuanto más desarrollemos nuestra alternativa y seamos conscientes de nosotras mismas, comenzando desde el nodo central de la autodefensa, más disminuirá el estado y el sistema.

En este sentido Jineolojî propone además unas áreas prácticas para la organización autónoma y de defensa de la vida. Estas son las áreas identificadas como “áreas de crisis” que desarrollaremos práctica y teóricamente con la perspectiva de Jineolojî, para encontrar implementaciones y soluciones prácticas a ellas: 1. Demografía, 2. Economía, 3. Ecología, 4. Salud, 5. Educación, 6. Política, 7. Ética-Estética. Los resultados que emerjan en la puesta en práctica de estas áreas, serán traducidos a una teoría que contribuirá a mejorar e inspirar de nuevo la acción organizativa de las mujeres en cada aspecto de la vida. Esto es lo que hemos nombrado antes como práctica-teoría-práctica, siendo las mujeres y la sociedad los sujetos activos que moldean la propia lucha y que crean sus propios conocimientos a través de sus experiencias.

En el actual estado español, así como en diversos territorios, estamos inmersas en la organización de la huelga feminista internacional del 8M, en nuestro caso, uno de los ejes de trabajo creados para esta auto-organización es el de las violencias, las mismas son una preocupación central del feminismo que nos es propio aquí, en tanto que esta violencia nos atraviesa en todos los ámbitos de nuestra vida. Podría afirmarse que esta problemática es común en diversas formas en todas las mujeres de todo el mundo, con sus particularidades propias de cada contexto ¿Qué formas de autodefensa y tratar esta cuestión se proponen desde Jineolojî y el movimiento de mujeres de Kurdistán?

Esto es un tema muy amplio. Jineolojî como he dicho antes se presenta como una ciencia de la auto-defensa, que dará unos marcos teóricos sobre los conceptos de defensa, auto-defensa, para que los movimientos de mujeres puedan desarrollar desde una perspectiva de la mujer, sin imitar al sistema patriarcal, sus propios mecanismos de autodefensa y enfrentarnos a todos los ataques y violencias que vivimos por parte de actitudes patriarcales y sexistas.

En Rojava y otras partes del Kurdistán, las mujeres han diseñado sus propios entendimientos comunes y hojas de ruta para tratar los problemas de la violencia dentro de las comunidades y organizaciones políticas. Desde la creación de “las leyes de las mujeres”, pasando por las “casas de mujeres” y los “comités de paz y consenso”, el movimiento otorga la responsabilidad de la resolución de los conflictos patriarcales y problemas de las mujeres a las propias mujeres y haciendo partícipe a su vez a toda la comunidad en el proceso de resolución de cada conflicto. Para ello es necesario un nuevo entendimiento (acorde con los principios de la revolución) de la ética y de las culturas de cada sociedad y proponer soluciones consecuentes a cada problema sin caer en el modelo punitivista individualista del sistema patriarcal que solo se centra en las últimas consecuencias de todo un problema que está más profundamente arraigado en las mentes y relaciones sociales.

Este entendimiento también puede trasladarse aquí en Europa. Jineolojî puede dar la perspectiva y los fundamentos para ello, pero tienen que ser aquí los movimientos de mujeres los que de acuerdo a esta perspectiva diseñen sus propias tácticas y estructuras duraderas para la resolución de conflictos de sus propios entornos. Sólo quiero reiterar que no se trata de crear solo protocolos de acción, ninguna propuesta que se haga será exitosa en realmente resolver los conflictos si todas no realizamos un trabajo serio y profundo de formación ideológica y de una ética anti-patriarcal que puedan formar e incluir a su vez a toda la comunidad y entorno afectado, así como una conciencia, compromiso y voluntad muy fuertes en este proceso por parte de todas nosotras.

Otro de los puntos centrales que se trabajan a lo largo de la huelga y en la red feminista del 8M es el de cuidados, el análisis subyacente del argumentario que se ha creado procede de la economía feminista y viene a decirnos que las sociedades capitalistas y patriarcales con los estados-nación, se sostienen en esos trabajos invisibles, generalmente no remunerados e imprescindibles, realizados en su mayoría por mujeres ya sea en el ámbito del hogar o sectores laborales feminizados. ¿Compartimos esa realidad con Oriente Medio? ¿Cuál es el análisis de Jineolojî y las formas de tratarlo que propone?

La situación del trabajo, la economía y situación social de la mujer en muchas sociedades patriarcales de Oriente Medio y Kurdistán es diferente a la de los estados modernos occidentales.

En general la mujer no es considerada como un ser autónomo dentro de la sociedad, sino que siempre está subyugada a un hombre: el padre, el marido, el hermano, el hijo… Por tanto tampoco puede poseer su propia economía, si trabaja fuera de casa su salario no le pertenece, y por lo general las mujeres trabajan en el hogar o en la producción económica de la familia. Todo el trabajo de cuidados y del hogar es realizado por las mujeres.

Jineolojî entiende el capitalismo de la misma manera que lo hace el feminismo, de que la base de sostenimiento capitalista está en el trabajo de cuidados y del hogar realizado gratuitamente por las mujeres, es decir, tareas que son las que realmente sostienen la vida. Además aquellos trabajos remunerados que corresponden a trabajos de cuidados también son los más precarios y suelen ser realizados por mujeres. Esto además nos muestra el camino del modelo por el que se dirige el capitalismo: la feminización del trabajo, es decir, trabajos precarios y no remunerados realizados por cada vez más sectores de clases bajas que son imprescindibles para la continuación social.

El trabajo de cuidados y del hogar son los que reproducen y mantienen la vida, son imprescindibles para toda comunidad. Por tanto no se trata de negarlos, sino de negar que sean exclusivos de las mujeres. El trabajo de cuidados de la vida y de la comunidad es responsabilidad de todos los miembros e individuos. Por tanto necesitamos una concienciación social sobre esto para que todos y todas creemos comunidades comunales de verdad, basadas en la solidaridad, el cuidado y el compañerismo, en las que el cuidado de los pequeños, los enfermos, lo mayores… sea un deber ético y humano de todos y todas. Esto tiene que ir acompañado por supuesto de un cambio del modelo económico capitalista a una economía comunal anti-patriarcal. Desde Jineolojî consideramos fundamental la incorporación de la mujer en la generación económica de la comunidad mediante la formación de cooperativas que sean capaces de responder a las necesidades de las comunidades y que superen las lógicas de trabajador y patrón así como de producción por el beneficio capitalista.

¿Qué lectura hacéis del 8M como movimiento internacional? ¿Qué planteáis para esta jornada de huelga y de lucha?

Desde Jineolojî consideramos que actualmente son los movimientos de mujeres y feministas en todo el mundo quienes están a la vanguardia de la lucha por una sociedad libre de opresión En este sentido el movimiento surgido en torno al 8 de marzo y la huelga feminista posee un gran potencial revolucionario para nosotras, ya que está teniendo la capacidad de organizar e influir a gran escala a diferentes sectores sociales de mujeres y además hacerlo bajo unas reivindicaciones políticas feministas comunes. Por otro lado este movimiento, como cualquier otro movimiento masivo social, tiene el peligro de desviar su camino hacia unas reivindicaciones reformistas del feminismo liberal o de fragmentarse ante las diferentes posiciones internas. Para evitar esto el movimiento del 8M tiene la urgencia de desarrollar una mayor forma organizativa común con estrategias políticas a largo plazo que supere la mera reivindicación del día 8 de marzo, y que sea capaz de crear alternativas de vida reales al sistema patriarcal, estatal y capitalista.

¿Qué diferencias existen entre Jineolojî y los feminismos occidentales? ¿Qué enseñanzas y críticas se nos invitan a reflexionar?

Jineolojî y el movimiento de mujeres kurdas consideramos los feminismos como una fuente de inspiración y de conocimiento y reconocemos los logros conseguidos por los mismos para todas las mujeres del mundo. Los feminismos nos han enseñado a destapar las estructuras patriarcales ancladas en la mentalidad, han señalado el sexismo social, en la historia y en la ciencia; así como la importancia de la racialización de las mujeres y de la división sexual del trabajo; además de ser generadores de una gran experiencia de lucha para todas las mujeres. Sin embargo, a pesar de la gran labor de los feminismos y de la epistemología feminista, todos estos esfuerzos no han culminado en la creación de un conocimiento social común que puedan llegar a realizar verdaderos cambios sociales y proponer un modelo político y de vida alternativo al sistema capitalista y neoliberal; habiendo sido muchos feminismos asimilados en el propio sistema. Esta es la principal crítica que hacemos desde Jineolojî, la falta de generación de una propuesta social y una militancia en las mujeres. Queriendo decir con militancia la verdadera superación del estilo de vida y mentalidades del sistema capitalista e individualista y la lucha contra el patriarcado en todos los aspectos de la vida. Para acabar con el patriarcado no es suficiente con señalar y oponerse al sistema hegemónico, necesitamos una revolución de las mujeres que cuestione y cambie las más enraizadas relaciones y patriarcales. Este cambio en las formas de relacionarnos solo será posible si todas y cada una de nosotras comenzamos una lucha personal, de voluntad y comprometida que libere nuestra personalidad de la mentalidad patriarcal y capitalista. Es por ello que Jineolojî considera fundamental también incluir al hombre en nuestro análisis y transformación para en consecuencia poder finalmente “cambiar al hombre”.

EDE Taldea será feminista o no será

EDE Taldea será feminista o no será

Si EDE Taldea no trabaja por un cambio total de modelo de funcionamiento y elimina sus prácticas de miedo y represalias a nivel interno, por muchas medidas de conciliación que promueva y por muchas mujeres que ocupen cargos de responsabilidad en la organización, su discurso será vacío y, lo más doloroso, seguirá reproduciendo las desigualdades e injusticias del patriarcado.

Un año más, el 8M es un día de reivindicación feminista, un día para parar en nuestro empleo, estudios, cuidados y consumo. Un día en el que juntarnos con las otras y salir a la calle a reclamar algo tan básico como el hecho de ser consideradas personas, ciudadanas y sujetos políticos de pleno derecho.

Todas encontramos mil razones para participar en la huelga: las asesinadas, las violadas, las maltratadas, las empobrecidas, las ninguneadas, las explotadas, las múltiples agresiones diarias que vivimos… ¿Pero qué ocurre en nuestra organización? ¿Cómo vemos a EDE Taldea frente al reto que plantea el feminismo?

Partiendo de la premisa de que la perspectiva de género es una mirada que nos permite interpretar las relaciones de poder que se dan entre los géneros, que cuestiona el sistema y busca transformaciones, desde la sección de CNT en EDE Taldea os queremos trasladar algunas reflexiones:

  • El feminismo radical, nos habla no solo de “techos de cristal” y de “suelos pegajosos” para las mujeres, también nos habla de modelos de funcionamiento. La cultura organizativa feminista busca procesos democráticos y participativos, de transformación e interesados en las personas.¿Y cómo es el modelo de funcionamiento en EDE Taldea? Independientemente de tener rostro de mujer o de hombre, vemos un liderazgo vertical, cada vez más, de arriba abajo, que informa pero no comunica, que no pregunta a las y los trabajadores. ¿Cuántas trabajadoras sienten que la misión o visión de EDE Taldea ha dejado de ser suya? ¿Cuándo es la última vez que nos preguntaron algo para tomarlo realmente en cuenta? ¿Las personas coordinadoras lideran equipos donde las trabajadoras tenemos capacidad real de incidir en nuestra organización o, en gran medida, son espacios donde se nos trasladan las decisiones que vienen de arriba?Nosotras valoramos que EDE Taldea solo será feminista cuando su cultura organizativa lo sea, es decir, cuando no busque imponer, sino que dialogue con quienes internamente plantean otras formas de ver y hacer. Y sobre todo, cuando su acción y su práctica estén alineadas con su discurso y pongan en relación “el pensar, el ser y el existir”.
  • Las mujeres que realizamos trabajo sindical hemos vivido y vivimos represalias de distinta índole e intensidad. La amenaza y el castigo han sido, y siguen siendo, una práctica habitual para quienes se organizan para defender sus derechos o para manifestar posturas que no coinciden con el discurso o los intereses de la dirección de la entidad.Ante esta dinámica que sufrimos, afirmamos que practicar la estrategia del miedo, buscar reducir la diversidad de opiniones o el acallar las reivindicaciones de derechos laborales, no son sólo acciones antisindicales sino también antifeministas.
  • En esta misma línea, despedir a toda la plantilla de St3 Elkartea, negándose en todo momento a la búsqueda de posibles recolocaciones de las personas en el resto de organizaciones del grupo (a pesar de que sus tareas siguen siendo necesarias y ha habido que contratarlas por otras vías), y dejando a las mujeres despedidas a la puerta de la precariedad y el empobrecimiento, ¿es acaso una práctica feminista que pone a las personas y a las mujeres de la entidad en el centro?

EDE Taldea será feminista o no será. Si EDE Taldea no trabaja por un cambio total de modelo de funcionamiento y elimina sus prácticas de miedo y represalias a nivel interno, por muchas medidas de conciliación que promueva y por muchas mujeres que ocupen cargos de responsabilidad en la organización, su discurso será vacío y, lo más doloroso, seguirá reproduciendo las desigualdades e injusticias del patriarcado.

Nosotras, por nuestra parte, queremos recordar y reconocer (y reconocernos) a todas las mujeres que, a pesar de la carga de género, se levantan, organizan y luchan en sus espacios de trabajo, porque en ellas se recoge la misma esencia del empoderamiento, “cada mujer se convierte en defensora de sí misma y de las otras”.

Gora borroka feminista!

Sección sindical de CNT en EDE Taldea

Struggle and solidarity  keeps us strong! – ¡La lucha y la solidaridad nos mantienen fuertes!

Struggle and solidarity keeps us strong! – ¡La lucha y la solidaridad nos mantienen fuertes!

We are the women of Anatolia and Mesopotamia;

We have been living in the dark days of history. For decades the people of these lands, have been more and more oppressed.  We have seen poverty, we have seen war, we have seen the ones who escaped and survived from  the war of the states; but killed in the war of capitalism or patriarchy. We have seen  our sisters tortured, stabbed, murdered, dragged naked, torn into pieces, burned alive.. We have witnessed our children, crushed and run over, we  have seen Saturday Mothers asking for justice and we have seen the murderers trying to silence our mothers, by attacking them or arresting them. We have faced with many cruelties and we have  resisted them all, and we will resist till the end. 

We are the women of these lands, we have witnessed the fall of  many states, many kings and many sultans.. While the history of «man» repeat itself we are finding out and writing another history, the history of ours, the history of rebellion and resistance. We know the women, who have been fighting against patriarchy, we know the women whose hands on their hips, who are ready to clench their fists. Because we are all these women, and while we are creating another history, we create culture. It is a culture of empathy, understanding and solidarity. Excluding the relations of authority and obedience, this is a culture of responsibility, to have our lives in our hands, having our struggle for our freedom. 

Sisters, comrades, our struggle is the struggle of the oppressed against oppressor.  Any place where the hierarchy of power appears, there becomes a  fighting zone. Any time when the oppressor use the tools of violence, we don’t hesitate to resist and fight back. Fighting with the «seen» and «unseen» patterns of authority and patriarchy, we will be able to actualise revolution from now and here.

Whereever we are we know and understand eachother,  because it is same  light glaring in our eyes, it is the same shout in our voice. 

Your struggle and solidarity gives us inspiration and strenght. 

Hold on to your struggle, so we will!

Anarşist Kadınlar


Somos las mujeres de Anatolia y Mesopotamia.

Hemos estado viviendo en los días oscuros de la historia. Durante décadas la gente de estas tierras ha estado cada vez más oprimida. Hemos visto la pobreza, hemos visto la guerra, hemos visto a los que escaparon y sobrevivieron a la guerra de los Estados, pero son asesinados en la guerra del capitalismo o el patriarcado. Hemos visto a nuestras hermanas torturadas, apuñaladas, asesinadas, arrastradas desnudas, despedazadas, quemadas vivas. Hemos visto a nuestros hijos aplastados y atropellados, hemos visto a las Madres del Sábado (Cumartesi Anneleri) pidiendo justicia y hemos visto a los asesinos tratando de silenciar a nuestras madres, atacándolas o arrestándolas. Hemos afrontado muchas crueldades y las hemos resistido a todas, y resistiremos hasta el final.

Somos las mujeres de estas tierras, hemos sido testigos de la caída de muchos Estados, muchos reyes y muchos sultanes. Mientras que la historia del «hombre» se repite, estamos descubriendo y escribiendo otra historia, nuestra historia, la historia de la rebelión y la resistencia. Conocemos a las mujeres que han estado luchando contra el patriarcado, conocemos a las mujeres con las manos en sus caderas, listas para apretar sus puños. Porque somos todas esas mujeres, y mientras estamos creando otra historia, creamos cultura. Una cultura de empatía, comprensión y solidaridad, excluyendo las relaciones de autoridad y obediencia. Una cultura de responsabilidad, para tener nuestras vidas en nuestras manos, sosteniendo nuestra lucha por nuestra libertad.

Hermanas, camaradas, nuestra lucha es la lucha de los oprimidos contra los opresores. Cualquier lugar donde aparece la jerarquía de poder, se convierte en una zona de combate. Cualquier momento en que el opresor use las herramientas de la violencia, no dudamos en resistirnos y contraatacar. Luchando contra los patrones de autoridad y patriarcado «visibles» e «invisibles», seremos capaces de renovar la revolución desde ahora y desde aquí.

Dondequiera que estemos, nos conocemos y nos entendemos, porque es la misma luz que brilla en nuestros ojos, es el mismo grito en nuestra voz.
Vuestra lucha y solidaridad nos da inspiración y fuerza.

¡Continuad con vuestra lucha, nosotras lo haremos!

Trabajos de mujeres: La mujer tiene un rol social tradicional vinculado a ser proveedora de alimentación, ropa… y servicios públicos

Trabajos de mujeres: La mujer tiene un rol social tradicional vinculado a ser proveedora de alimentación, ropa… y servicios públicos

Sin nosotras no se mueve el mundo” es uno de los lemas de la histórica movilización del pasado 8 de marzo. Si hablamos del sector público la consigna se vuelve a hacer evidente. La feminización de los cuidados, de algunos sectores laborales y de la pobreza son indicadores de que existe una doble vertiente de la mujer en la que está sobrerrepresentada como trabajadora y como usuaria del sistema, es decir, una doble condición de discriminación desde lo laboral y lo social. Los feminismos están promoviendo cambios y avances contra los que el neoliberalismo ha soltado a sus monstruos.

En la década de los setenta un mayor número de mujeres accedió al mercado laboral, lo que explica porque a mayor edad el número de hombres aumenta en la administración. Esto implicó cambios estructurales en un sistema económico organizado según una rígida división sexual del trabajo. Hablamos de cambios económicos, pero también culturales, simbólicos, subjetivos y relacionales, que generan una crisis de cuidados sin precedente: alguien tiene que ocuparse de las necesidades básicas de los trabajadores, del cuidado de enfermos, personas mayores, la prole y personas dependientes. Seguimos siendo las mujeres las que nos hicimos cargo de estos trabajos, pasando de realizar funciones totalmente invisibles a hacerlo de manera asalariada, pero barata y precaria, acentuándose este aspecto en las mujeres migrantes.

Los datos que arrojan los estudios sobre el impacto de los recortes en los presupuestos de la última década, y por lo tanto en la destrucción de empleo  público (educación, sanidad, servicios sociales), aseguran el empeoramiento de las condiciones de trabajo, que el 85% del empleo destruido estaba ocupado por mujeres y que somos nosotras mayoritariamente quienes hemos vuelto a suplir las funciones de los servicios públicos, suponiéndoles mayores dificultades a las mujeres con diversidad funcional o que viven en el ámbito rural, con menos acceso aún a los recursos. La búsqueda del beneficio y la mercantilización de lo básico se traduce en  una constante privatización y externalización de los servicios públicos y, por tanto, en peores condiciones laborales, produciendo en las mujeres mayor precariedad y empobrecimiento.

La brecha de género en la administración es alarmante y las últimas actuaciones de las entidades autonómica y  local en cuanto al empleo público no están orientadas a corregir esta situación, sino que la agrava.

A nivel autonómico más del 70% de las trabajadoras del sector público somos mujeres, siendo mayoritarias en todos los ámbitos (62% en servicios administrativos, 71% en docencia no universitaria y 78% en sanidad). Después del comercio, es en este sector donde nuestra participación es mayor. Pero más allá de que nuestra plantilla esté claramente feminizada y que comparativamente el menor número de hombres que hay ocupan posiciones más privilegiadas que las mujeres, nosotras sufrimos mayor inestabilidad laboral y precariedad. Las condiciones laborales dentro de las distintas administraciones que conforman los servicios públicos son generalizadas: el porcentaje de hombres funcionarios (en el Ayuntamiento de Valladolid, el 63%) o con contratos indefinidos y a jornada completa (76.55%) es claramente superior al de mujeres. Siendo nosotras mayoritarias en contratos temporales, parciales o interinos. A nivel local, en el Ayuntamiento de Valladolid, sorprende el alto porcentaje de temporalidad en las áreas de Servicios Sociales, Urbanismo y Medio Ambiente. En la muchas ocasiones nuestro trabajo y funciones son las mismas, pero las condiciones laborales no, generando un espacio de desigualdad intenso, no sólo vertical sino horizontal, es decir, entre nosotras.

Esto se traduce en un bache más para el desarrollo de la carrera profesional, provocando una brecha de género enorme, y menor participación en el servicio y oportunidad para la transformación del mismo. La temporalidad impide que esta parte de la plantilla se involucre en el funcionamiento de los servicios de los que forman parte, yendo más allá de sus tareas particulares y elevando sus compromisos: mejora de condiciones, mejora de procedimientos, de las estructuras… El porcentaje de mujeres afiliadas a algún sindicato es claramente menor respecto al de los hombres (el 22% frente al 45%).

Las últimas reformas laborales disminuyen  las posibilidades de conciliación de la vida familiar y laboral rompiendo definitivamente con el criterio de corresponsabilidad. Las mujeres ocupamos puestos de inferior categoría y retribución al llevar, precisamente, el mayor peso de la conciliación (el 77% a nivel estatal. Si se le suma el número de personas inactivas por el mismo motivo, la tasa aumenta hasta un 93%), es por ello que es nuestro el mayor número de excedencias voluntarias (el 27% frente al 9% en personal laboral en edades comprendidas entre los 30 y 45 años), renuncias a puestos de trabajo con mayores responsabilidades o reducciones de jornada. En la administración local, la reducción por cuidados de familiares la proporción es de 10 a 1.

Cierto es que no existe discriminación salarial directa, esto es, hombres y mujeres en el mismo puesto cobran lo mismo, sin embargo, se observa que las mujeres, aún teniendo la misma formación y capacitación profesional, cobramos menos que los hombres porque ocupamos mayoritariamente puestos de trabajo de inferior categoría y sueldo. En 2014 la brecha salarial en los sectores sanitarios y de servicios sociales era del 22%.

Mientras sigamos inmersos en un modelo de sociedad eminentemente masculino, en donde los procesos de selección (y de análisis de resultados, de gestión de equipos de trabajo, etc.) estén comandados por hombres en su gran mayoría, una sociedad más igualitaria no llegará en ningún momento. El acceso al empleo público se dificulta a las mujeres migrantes, teniendo que esperar mínimo tres años para que se les abra la puerta de la regularización teniendo que acceder a trabajo precario, independientemente de su nivel de estudios o aspiraciones. La discriminación frente a una expresión de género disidente y no hegemónica continúa siendo una causa de exclusión violenta en casi todos los ámbitos de la sociedad y de las instituciones del Estado. El cambio necesario debe ser a todas luces estructural. La tarea de despatriarcalizar y desmercantilizar las relaciones humanas y las estructuras implica un profundo proceso de cambio.

En CNT no promovemos un “Feminismo de cristal”, que se preocupa de la paridad en los puestos directivos y obvia las condiciones laborales de las auxiliares del Servicio de Ayuda a Domicilio. Tampoco queremos limitarnos a poner un precio a algo que no es mercantil ni monetario, que se traduce en inmovilizar la distribución actual del trabajo y va en contra de la idea de redistribución del cuidado. Cuando solo nos centramos en la esfera remunerada no logramos alterar demasiado nuestro rol como mujeres.

Desde el anarcosindicalismo ponemos el foco en la transformación de la sociedad y en la importancia de organizar el trabajo socialmente necesario para sobrevivir al colapso del capitalismo y construir una economía racional y al servicio de las necesidades de las personas y su entorno. Por ello CNT no se limita a disputar cada euro para que se destine a salarios y a servicios y no a mordidas o armamento, sino que CNT apoya y promueve las estructuras embrionarias de otra sociedad que pueden construirse desde hoy y que sea útil para la inmensa mayoría que sufre la violencia, la pobreza, la desigualdad, la precariedad, la falta de tiempo y la imposibilidad de vivir una vida vivible en condiciones.

En cuanto a la generación de alternativas, el sector público no admite de atajos. La única forma de recuperar el sector público para ponerlo al servicio de la población es mediante cambios radicales en sus funciones y cometidos, para después acomodar sus estructuras a sus nuevos fines. Dichos cambios solo aceptaremos que vengan impuestos por la clase trabajadora, por lo que cualquier otra reforma bajo la situación actual solo podemos entenderla en el sentido más amplio de la redistribución de la riqueza, y no solo de los recursos económicos sino también de conocimiento y de otros recursos inmateriales que la administración puede poner al servicio de la población y que contribuyen a satisfacer las necesidades e intereses colectivos. CNT apuesta por una transformación de la actual administración para que pervivan aquellas partes que tengan sentido en una sociedad sin clases la cual continuará precisando satisfacer intereses y necesidades colectivas que requieren de una gestión organizada de aquello que es de todos y todas y sirve al bien común. Una sociedad que socialice el trabajo reproductivo, el cuidado de las personas, y reparta los trabajos y los recursos.

A la huelga, compañeras.

ORGANIZADAS CAMBIAMOS EL MUNDO

8 DE MARZO: HUELGA GENERAL FEMINISTA

PD: Somos conscientes del lenguaje binario utilizado. No pretendemos reducir las identidades sexuales a dos (hombre/mujer), sino que las estadísticas a nuestro alcance se refieren a las personas por razón de sexo de manera normativa y no existen estudios que incluyan la realidad en su conjunto y no obvien a las personas transexuales, transgénero o intersexuales.

Incluir la perspectiva de diversidad sexual y de género en los convenios colectivos y en los planes de igualdad o añadir la transfobia como riesgo psicosocial para establecer medidas de prevención del acoso laboral por esta causa siguen siendo asuntos pendientes para la administración pública y la sociedad en su conjunto.

La Sección de Servicios Públicos de CNT Valladolid

Aportación a la lucha por las pensiones dignas desde el análisis de las desigualdades por cuestiones de género

Aportación a la lucha por las pensiones dignas desde el análisis de las desigualdades por cuestiones de género

Si creemos que es necesario que en la lucha por unas pensiones dignas se tengan en cuenta las desigualdades en función del género es porque por ejemplo, en Aranjuez, el importe medio mensual de las pensiones contributivas de las mujeres es casi 500 euros inferior al de los hombres en 2017 según el Banco de Datos Municipal y Zonal. Y según esta misma fuente, hay un total de 1200 mujeres menos que hombres con pensiones contributivas ese mismo año. En este documento nos vamos a centrar en esta línea de análisis con la intención de aportar al discurso y a la lucha por los derechos sociales, sin agotar todas las posibilidades, sí queremos proponer cuestiones concretas para nuestras reivindicaciones.

Las pensiones contributivas de jubilación de las mujeres españolas no solo representan una pequeña parte de todas las pensiones contributivas de jubilación que concede el sistema de la Seguridad Social sino que además son de menor cuantía que la de los hombres. Es por ello que Mercedes Ayudo (Catedrática de Estadística de la Universidad de Barcelona) y Elisa Chuliá (Profesora de Sociología de la UNED) afirman que las pensiones representan probablemente el ámbito de Estado de Bienestar en el que con mayor claridad se aprecia la existencia de una brecha de género (¿Hacia la progresiva reducción de la brecha de género en las pensiones contributivas?, Informe PISA sobre Educación Financiera, OECD y BBVA, Documento de Trabajo: Nº 22/2018).

¿Por qué esto es así?

1. Históricamente las mujeres realizan los trabajos de cuidados en el hogar durante la crianza y atención de personas enfermas o dependientes. Trabajos no remunerados que conlleva una muchas veces la reducción del número de horas dedicadas a un empleo sí remunerado y que cotice en la seguridad social. Es decir, normalmente son mujeres quienes

  • Reducen su jornada laboral
  • Tienen mayor temporalidad laboral
    • Lo cual supone menor cotización que conlleva unas pensiones menores, a pesar de haber hecho doble jornada (relación laboral y trabajo de cuidados).
    • La dependencia económica de otros (maridos, hijos) o el riesgo vivir en la pobreza.
    • La vulnerabilidad ante situaciones de violencia de género.

2. El Estado y el sistema económico (la producción, los centros educativos…) funcionan gracias a que existe una labor deatención a menores, enfermxs, ancianxs y dependientes, asumida principalmente por mujeres que no recibe reconocimiento del sistema de Seguridad Social.

  • La economía se sostiene gracias a un trabajo que no está contabilizado en los macro datos económicos ni reconocido en derechos sociales.
  • El sistema obvia los derechos a unos cuidados de las personas cuando no son productivas (ancianxs, infancia, dependientes).
  • El sistema obvia los derechos de las personas cuidadoras.

3. Las desigualdades económicas se van sumando en una serie de factores que sirven para ir vulnerabilizando a las personas.

  • Salarios bajos que conllevan pensiones más bajas, en situaciones de gran esfuerzo físico que deteriora la calidad de la salud. Si a esto le sumamos temporalidad laboral y reducciones de jornada por cuidado de personas menores o dependientes, haciendo sin embargo jornadas interminables al sumar el trabajo fuera y dentro del hogar, nos quedan mujeres empobrecidas en la etapa anciana de su vida, cuando su salud está más debilitada. Las pensiones de viudedad constituyen casi una prestación de supervivencia, en palabras de Mercedes Ayudo y Elisa Chiluá, que no olvidemos, han elaborado su informe para el BBVA.
  • El problema de las trabajadoras en el servicio del hogar familiar resulta especialmente grave. Casi en su totalidad lo desempeñan mujeres, y muy especialmente, mujeres migrantes. Muchas veces cobran en negro y/o están situación de semi-esclavitud (como internas), más vulnerabilizadas aún si no tienen documentación legal para residir y trabajar en este país.

Antes de finalizar quiero compartir unas ideas que hemos recogido de diferentes analistas y activistas sociales:

1º De la economista Elena Idoate que nos plantea: “No hay ninguna otra partida presupuestaria que esté vinculada a una determinada fuente de financiación. ¿Por qué preocupa el equilibrio presupuestario de las pensiones y no el de la Monarquía, el Ejército o la Policía?” (Periódico El Salto, Enero 2018).

2º La división sexual del trabajo y la división entre espacios públicos y privados según los sexos ha discriminado y perjudicado a las mujeres, especialmente las empobrecidas y racializadas. Legalmente no hay discriminación en función del género sin embargo la desigualdad social se refleja en una desigualdad en las pensiones:trabajos duros y de larga duración con una baja o ninguna base de cotización corresponderán a pensiones más bajas o no contributivas.

3º Algunos caminos para el cambio social:

  • Mejorar las condiciones de participación de la vida laboral de las mujeres, acreditando justamente los periodos dedicados al cuidado familiar, incentivando los permisos de paternidad para que haya un reparto de cuidados entre las personas de tal forma que los cuidados no sean asumidos solamente por mujeres, fomentar la corresponsabilidad,
  • eliminar toda discriminación en el trabajo del servicio del hogar: eliminación de la relación laboral de carácter especial y su total inclusión en el ET como cualquier trabajadora. Ayudaría también que España ratificase el Convenio 189 de la OIT, que se niega a firmar;
  • que se prohíba como requisito para acceder a un puesto de trabajo el tener disponibilidad fuera del horario laboral, con lo que se penalizan a las personas que tienen personas dependientes a su cargo,
  • mejorar las condiciones laborales y prohibir que la formación a cargo de la empresa se desarrolle fuera del horario laboral, para igualmente evitar penalizar a las personas que cuidan,
  • combatiendo las diferencias salariales (brecha salarial: revisar convenios de sectores feminnizados) y los obstáculos en el acceso al empleo,
  • combatiendo el techo de cristal que es como se llama a los obstáculos en la promoción en el empleo,
  • centrar la atención en los derechos y el la justicia social;
  • socializar la atención a personas dependientes y fortalecer las redes comunitarias, acabar con la privatización de los servicios de salud y cuidados a la infancia y mayores para asegurar que no se desarrollen bajo criterios de beneficio económico.

Lucía Elena Rodríguez (CNT Aranjuez)
COLECTIVO La Corrala. Patio feminista. 
Mesa redonda

¡Dejadnos trabajar en paz! CNT combate el acoso en los medios de comunicación con una guía básica

¡Dejadnos trabajar en paz! CNT combate el acoso en los medios de comunicación con una guía básica

Las mujeres que trabajamos en prensa y medios de comunicación estamos expuestas, en numerosas ocasiones, a situaciones de acoso y acoso sexual, en el que es más difícil, no ya denunciar la situación, sino hacerla visible. Por eso, desde Prensa y Medios de Comunicación de CNT Madrid queremos ofrecer un documento en el que se den los primeros pasos para identificar agresiones, facilitar apoyo y buscar soluciones dentro de las empresas mediáticas para acabar de una vez por todas con esta situación de discriminación y violencia que numerosas mujeres sufrimos cada día.

Desde las imágenes que avergonzaron al mundo en las que reporteras de televisión eran agredidas en plena conexión en directo durante el Mundial de Fútbol, hasta presiones o insinuaciones de fuentes o superiores en las redacciones. Esta guía, en continuo crecimiento, identifica las herramientas que actualmente están al alcance de las trabajadoras, los mecanismos que podemos poner en marcha las compañeras y compañeros ante una situación de acoso y cómo podemos exigir a las empresas que hagan su papel para garantizar un ambiente de trabajo digno y libre de violencia que deje a las mujeres de la prensa y los medios de comunicación trabajar en paz.

Es una cuestión que nos atañe a todos, no solo a las víctimas, sino a todas las mujeres y a todos los hombres que queremos que los lugares de trabajo sean espacios seguros y estén libres de violencias machistas. Por eso, esta guía anima a trabajadoras y trabajadores a detectar estas agresiones, a no mirar para otro lado, a apoyar a la víctimas y a denunciar estos abusos. Y, por supuesto, a contar con el sindicato para hacerlo juntas y organizadas. CNT quiere ser una herramienta de protección para las trabajadoras contra la alianza que forman patriarcado y capital. Se lo decimos a nuestras compañeras: organizadas cambiamos el mundo. Se lo decimos a los agresores y a las empresas que los protegen: ¡dejadnos trabajar en paz! #CuentaConCNT

Descárgate la guía pinchando aquí: Guía contra el acoso en los medios de comunicación

CNT Prensa y Medios de Comunicación